Rango temporal

Del año 180 al año 300.

Contexto social

El Imperio romano vive su primer cambio de siglo bajo la sombra alargada de la peste antonina, que ha reducido la población en un cuarto según algunas estimaciones, y bajo el creciente peso fiscal de las guerras fronterizas. Las ciudades siguen siendo espacios de encuentro cosmopolita: en Alejandría conviven griegos, egipcios helenizados, judíos, cristianos, gnósticos, astrólogos caldeos, sacerdotes ptolemaicos y funcionarios romanos; en Antioquía se cruzan tradiciones semíticas, iranias y griegas; en Roma florecen los cultos orientales de Mitra, Isis y Cibeles. Los ejércitos, cada vez más provinciales y menos itálicos, empiezan a proclamar emperadores según su propia lealtad regional. Se generaliza el ciudadanaje universal por la Constitutio Antoniniana de Caracalla en 212, que otorga la ciudadanía romana a casi todos los habitantes libres del Imperio, con implicaciones fiscales y culturales enormes. La sociedad conserva las jerarquías estamentales pero éstas se rigidizan legalmente en la distinción entre honestiores y humiliores, y los cargos municipales (decuriones) se vuelven cargas hereditarias que arruinan a las élites locales. Las mujeres cristianas y gnósticas acceden a comunidades con roles doctrinales relativamente igualitarios en el margen. Los cultos mistéricos alcanzan enorme difusión: Mitra es el dios preferido de los soldados; Isis, la salvadora universal de los alejandrinos; los cultos órfico-dionisíacos, la promesa de vida ultraterrena. El cristianismo se expande de forma acelerada por las clases urbanas medias y bajas, tejiendo redes de asistencia mutua, hospitalidad, cuidado de viudas y huérfanos; su crecimiento suscita alarma en los emperadores y desprecio en los intelectuales paganos como Celso.

Contexto político

Cómodo, hijo biológico de Marco Aurelio, gobierna caóticamente hasta ser asesinado en 192. Le sucede un año caótico con Pertinax y Didio Juliano hasta que Septimio Severo se impone en 193 y funda la dinastía Severa, con Caracalla, Geta, Heliogábalo y Alejandro Severo. En 235, con el asesinato de Alejandro Severo, se abre la Crisis del siglo III que solo se cerrará con Diocleciano. Durante este medio siglo se suceden más de cincuenta emperadores, la mayoría asesinados en pocos años, mientras el Imperio se fragmenta temporalmente en tres pedazos: el Imperio Galo en Occidente entre 260 y 274 y el Imperio de Palmira en Oriente bajo Zenobia entre 267 y 272. Los sasánidas, herederos persas de los partos desde 226, ocupan Antioquía, capturan al emperador Valeriano en Edesa en 260 y humillan a Roma. Aureliano reunifica el Imperio entre 270 y 275, Diocleciano lo estabiliza a partir de 284 con la reforma tetrárquica, y en 293 introduce la división administrativa en cuatro augustos y césares. El período 180-300 comprende, por tanto, casi entero el arco entre la Pax Romana y su reconstitución diocleciana. Fuera de Roma, la dinastía Han cae en China en 220 y se abre el periodo de los Tres Reinos; en Mesoamérica, Teotihuacán florece; en India los Guptas ascenderán al poder poco después.

Contexto científico y técnico

La producción científica helenística se agota. Galeno, muerto hacia 216, deja una obra que dominará la medicina árabe y latina por milenio y medio. Diofanto de Alejandría compone la Aritmética hacia el siglo III, obra fundacional del álgebra que resurgirá con Bombelli y Fermat. Pappo de Alejandría produce hacia 300 la Colección matemática, síntesis de la geometría griega tardía. La astrología, con los tratados atribuidos a Nequepso, Petosiris y Vetio Valente, se convierte en técnica sabia articulada con la astronomía ptolemaica. La alquimia hermética, con Zósimo de Panópolis, sistematiza técnicas metalúrgicas y químicas que llegarán al mundo islámico. La agrimensura, la ingeniería militar y las técnicas constructivas persisten pero no innovan sustancialmente. Los textos herméticos, atribuidos al legendario Hermes Trismegisto, se compilan entre los siglos II y III y ofrecen una revelación cósmica que combina platonismo, egipcianismo y judaísmo helenizado. Se generalizan los codex de pergamino en detrimento del rollo de papiro, cambio material que favorecerá la conservación cristiana de textos.

Pensamiento predominante

Plotino, nacido en Egipto hacia 205, formado en Alejandría por el enigmático Amonio Saccas y establecido en Roma desde 244, funda el neoplatonismo. Sus lecciones, publicadas por su discípulo Porfirio de Tiro entre 270 y 305 en las seis Enéadas, constituyen la última gran síntesis del pensamiento antiguo. El sistema plotiniano articula una procesión ontológica desde el Uno inefable, más allá del ser y del pensamiento, que se derrama en la Inteligencia (Nous) que piensa las Ideas platónicas, que a su vez engendra el Alma cósmica, principio de vida y movimiento del mundo sensible. La materia es límite último de la procesión, casi no-ser. La vida humana consiste en ascenso reflexivo del alma hacia su fuente por la contemplación filosófica; el sabio experimenta ocasionalmente la unión mística con el Uno, un éxtasis que Porfirio testimonia haber presenciado. El neoplatonismo integra en su síntesis elementos aristotélicos, estoicos, pitagóricos y místicos, y ofrece un marco intelectual capaz de rivalizar con el cristianismo. Porfirio compone la Isagoge introductoria al Órganon aristotélico que dominará la enseñanza medieval, la Vida de Plotino como testimonio biográfico, y un ataque devastador Contra los cristianos del que solo quedan fragmentos. Junto al neoplatonismo prospera el gnosticismo con Valentín, Basílides y los sethianos; el maniqueísmo iranio se funda con Mani en 240 como religión universal que combina cristianismo, zoroastrismo y budismo. El cristianismo desarrolla su primer gran esfuerzo intelectual con Clemente de Alejandría y sobre todo Orígenes, cuyos Peri arjón y Contra Celso proponen una teología especulativa que asimila filosofía platónica y exégesis alegórica de las Escrituras. Los apologetas latinos, Tertuliano y Cipriano, articulan en Cartago un cristianismo más rigorista. Los filósofos paganos empiezan a percibir al cristianismo como amenaza; Porfirio y luego Jámblico intentan defender el paganismo culto.

Eventos clave

  • 192: Asesinato de Cómodo; fin de la dinastía Antonina.
  • 193: Septimio Severo funda la dinastía Severa.
  • 212: Constitutio Antoniniana de Caracalla.
  • c. 205: Nace Plotino en Egipto.
  • 220: Cae la dinastía Han; comienza la era de los Tres Reinos en China.
  • 226: Ardacher I funda el Imperio sasánida.
  • 235: Comienza la Crisis del siglo III.
  • 240: Mani inicia su predicación en Persia.
  • c. 244: Plotino se instala en Roma.
  • 260: Los sasánidas capturan al emperador Valeriano.
  • 267-272: Palmira bajo Zenobia.
  • 270: Muere Plotino en Campania.
  • 270-275: Aureliano reunifica el Imperio.
  • 284: Diocleciano asciende; comienza la restauración imperial.
  • 293: Diocleciano establece la Tetrarquía.

Pensadores centrales

Plotino, Porfirio, Orígenes, Clemente de Alejandría, Tertuliano operan aquí con enorme fuerza pero no figuran todavía en el corpus.

Obras del período

Rupturas y transiciones

La conversión del imperio al cristianismo, que se iniciará con Constantino en 312 y culminará bajo Teodosio en 380, transformará el neoplatonismo pagano en herencia intelectual asimilada por la teología cristiana. Agustín leerá a Plotino a través de Porfirio y Mario Victorino y estructurará su conversión filosófica con categorías neoplatónicas. Las escuelas paganas de Atenas persistirán hasta 529 y las de Alejandría hasta el siglo VII, pero la iniciativa intelectual pasa al cristianismo. La gnosis será perseguida y la mayoría de sus escrituras destruidas hasta el hallazgo de Nag Hammadi en 1945.

Ver también