Rango temporal
Del año 27 a. C. al año 180 d. C.
Contexto social
La Pax Romana, inaugurada por Augusto y sostenida hasta el fin de los Antoninos, cubre dos siglos de estabilidad relativa sin equivalente en la historia mediterránea. El Imperio abarca cuarenta y cinco provincias, entre setenta y cien millones de habitantes, y una red de cincuenta mil kilómetros de calzadas que permite el comercio a escala continental. Roma alcanza el millón de habitantes hacia el siglo II; Alejandría, Antioquía, Éfeso y Cartago la siguen. La sociedad se ordena rígidamente en órdenes: senadorial, ecuestre, decurional en las ciudades, plebe libre, libertos, esclavos. La esclavitud sigue siendo el motor productivo pero pierde peso relativo ante el trabajo libre en las artesanías urbanas y el colonato en el campo. Los libertos alcanzan riqueza y en ocasiones influencia política, como el círculo de Claudio con Palas y Narciso. Las mujeres de la aristocracia disponen de patrimonio propio; algunas, como Julia, Agripina la Mayor, Agripina la Menor, Plotina, Sabina, Faustina, ejercen influencia política que a veces es decisiva. Se generalizan las termas gratuitas, los juegos de anfiteatro con gladiadores, las carreras de cuadrigas en el Circo Máximo, las distribuciones de trigo (annona) y el sistema del panem et circenses. La red urbana se homogeneiza: foro, capitolio, basílica, curia, termas, teatro, anfiteatro y calzada empedrada aparecen desde Britania hasta Siria. La religión oficial politeísta convive con el culto imperial, los cultos mistéricos orientales (Isis, Mitra, Cibeles, Serapis) y el judaísmo diaspórico. Entre los años 30 y 60 d. C. aparecen las primeras comunidades cristianas, primero en Judea y luego, por la predicación de Pablo de Tarso, en todo el Mediterráneo oriental. Las persecuciones son esporádicas y localizadas: Nerón en 64 d. C., Domiciano al final del siglo I, Trajano en su correspondencia con Plinio hacia 112 d. C. La destrucción de Jerusalén en 70 d. C. por Tito, tras la Primera Guerra Judeorromana, marca la ruptura definitiva entre judaísmo y cristianismo.
Contexto político
Augusto instaura el Principado como monarquía disfrazada de restauración republicana: concentra en su persona el imperium proconsular, la tribunicia potestad, el pontificado máximo, el mando de las legiones fronterizas. Le suceden los julio-claudios (Tiberio, Calígula, Claudio, Nerón), cuya dinastía termina con el suicidio de Nerón en 68 d. C. y el año de los cuatro emperadores en 69 d. C. Vespasiano funda la dinastía Flavia, sofoca la revuelta judía y construye el Anfiteatro Flavio (Coliseo). Tito y Domiciano lo suceden. Con Nerva se abre en 96 d. C. la serie de los llamados cinco buenos emperadores por Maquiavelo: Nerva, Trajano, Adriano, Antonino Pío y Marco Aurelio, que gobiernan por adopción y no por herencia sanguínea hasta 180 d. C. Trajano lleva al Imperio a su máxima extensión con la conquista de Dacia en 106 d. C. y la incursión parta hasta el golfo Pérsico en 116 d. C. Adriano consolida las fronteras con murallas defensivas: la de Britania en 122 d. C., el limes germánico. Antonino Pío gobierna dos décadas de paz. Marco Aurelio, filósofo estoico, debe enfrentar las guerras marcomanas en la frontera del Danubio, una peste devastadora que llega desde Oriente en 165 d. C. y termina reinando desde los campamentos militares. Muere en Vindobona (Viena) en 180 d. C. El Imperio parto, luego el sasánida desde 226 d. C., ocupa Persia y Mesopotamia. En China, la dinastía Han oriental florece hasta su decadencia final. Roma comercia con la India por el mar Rojo y con China por la Ruta de la Seda.
Contexto científico y técnico
La era imperial mantiene el nivel científico alejandrino sin superarlo sustancialmente. Plinio el Viejo compone la Historia natural en 37 libros hacia 77 d. C., enciclopedia acumulativa del saber grecolatino. Frontino escribe sobre acueductos y sobre estratagemas militares. Galeno de Pérgamo, médico personal de Marco Aurelio, sistematiza en cientos de tratados la medicina griega y perfila una fisiología humoral y neurológica que dominará hasta el Renacimiento. Ptolomeo compone en Alejandría hacia 150 d. C. el Almagesto, síntesis geocéntrica de la astronomía griega, la Geografía con proyecciones cartográficas, la Óptica y el Tetrabiblos astrológico. Herón de Alejandría desarrolla mecánica y neumática con una eolípila que anticipa la máquina de vapor. La ingeniería romana alcanza cumbres inéditas: el Panteón de Adriano con su cúpula de hormigón, el acueducto de Segovia, el puente de Alcántara, la vía Egnatia, los puertos artificiales de Ostia, Cesarea Marítima y Portus. Se generalizan las técnicas del vidrio soplado, la cerámica sigilata, la metalurgia del hierro colado, la calefacción por hipocaustos y la agricultura intensiva bajo Columela, cuyo De re rustica codifica el saber agronómico.
Pensamiento predominante
El estoicismo es la filosofía dominante de la aristocracia y la funcionariado imperial. Séneca, tutor y luego víctima de Nerón, compone entre 49 y 65 d. C. las Epístolas a Lucilio, los diálogos De brevitate vitae, De ira, De providentia, De tranquillitate animi, y las tragedias que renuevan el género. Su suicidio ritual en 65 d. C. reproduce el modelo estoico de muerte digna. Musonio Rufo, maestro de Epicteto, enseña un estoicismo ético que incluye la igualdad educativa de la mujer, la crítica del matrimonio de conveniencia, la denuncia del lujo. Epicteto, esclavo liberto luego exiliado por Domiciano, funda una escuela en Nicópolis; sus enseñanzas quedan en las Diatribas y el Enquiridión compilados por Arriano. Su distinción entre lo que depende de nosotros y lo que no depende de nosotros se convierte en fundamento del cuidado de sí estoico. Marco Aurelio escribe en griego los Ta eis heautón o Meditaciones durante sus campañas fronterizas: examen de conciencia, ejercicios espirituales, meditación cósmica en la brevedad de la vida. Junto al estoicismo prosperan el platonismo medio con Plutarco, que combina biografía, moralia y erudición religiosa; el aristotelismo comentado con Alejandro de Afrodisia; el neopitagorismo con Apolonio de Tiana y Numenio de Apamea; el escepticismo tardío con Sexto Empírico. El cinismo se rejuvenece con Demónax, Peregrino Proteo y otros predicadores callejeros. El cristianismo comienza a articular su discurso teológico: los evangelios se redactan entre 65 y 100 d. C., Pablo escribe sus cartas entre 50 y 60 d. C., los apologetas del siglo II (Justino, Taciano, Atenágoras) intentan formular la fe en términos filosóficos griegos. La gnosis en sus múltiples corrientes (valentinianos, basilidianos, sethianos, marcionitas) desarrolla cosmologías dualistas que serán refutadas por Ireneo de Lyon hacia 180 d. C. El horizonte intelectual dominante asume que el orden cósmico es racional, que la virtud es el bien supremo, que la providencia gobierna los acontecimientos y que la vida interior importa más que la posición social externa.
Eventos clave
- 27 a. C.: Octavio recibe el título de Augusto.
- 14 d. C.: Muere Augusto; le sucede Tiberio.
- c. 30 d. C.: Crucifixión de Jesús en Jerusalén.
- 64 d. C.: Gran incendio de Roma; persecución neroniana.
- 65 d. C.: Suicidio ordenado de Séneca.
- 68-69 d. C.: Suicidio de Nerón; año de los cuatro emperadores.
- 70 d. C.: Tito destruye Jerusalén y el Segundo Templo.
- 77 d. C.: Plinio el Viejo publica la Historia natural.
- 79 d. C.: Erupción del Vesubio; destrucción de Pompeya y Herculano.
- 96 d. C.: Comienza la dinastía Nerva-Antonina.
- 106 d. C.: Trajano conquista Dacia.
- 122 d. C.: Construcción del Muro de Adriano en Britania.
- c. 150 d. C.: Ptolomeo compone el Almagesto.
- 165-180 d. C.: Peste antonina.
- 180 d. C.: Muere Marco Aurelio en Vindobona.
Pensadores centrales
Obras del período
- Cartas a Lucilio de Séneca (63-65 d. C.).
- De brevitate vitae de Séneca (c. 49 d. C.).
- Enquiridión de Epicteto, compilado por Arriano (c. 125 d. C.).
- Diatribas de Epicteto (c. 108-125 d. C.).
- Meditaciones de Marco Aurelio (c. 170-180 d. C.).
- Vidas paralelas de Plutarco (c. 100 d. C.).
- Historia natural de Plinio el Viejo (77 d. C.).
- Almagesto de Ptolomeo (c. 150 d. C.).
- Contra los herejes de Ireneo de Lyon (c. 180 d. C.).
Rupturas y transiciones
La muerte de Marco Aurelio en 180 d. C. cierra la Pax Romana y la línea de los emperadores adoptivos: Cómodo, hijo biológico de Marco, inaugura una fase de decadencia dinástica. El estoicismo pierde vitalidad como filosofía dominante y cede terreno al neoplatonismo, que Plotino formulará medio siglo después. El cristianismo, todavía perseguido y minoritario, empieza a articular teologías rivales que absorben categorías filosóficas griegas y disputan el terreno intelectual. La estabilidad económica y militar del Imperio comenzará a resquebrajarse hacia el siglo III.