Definición
La simpatía en Adam Smith constituye la piedra angular de su edificio ético expuesto en la Teoría de los sentimientos morales (The Theory of Moral Sentiments, 1759), obra que precede en diecisiete años a la Riqueza de las naciones y que debe entenderse como el fundamento antropológico y moral de todo su pensamiento, incluido el propiamente económico. A diferencia del uso corriente del término como simple compasión o piedad por el sufrimiento ajeno, y también en distinción parcial respecto de la simpatía humeana entendida como contagio afectivo asociativo, Smith define la simpatía como la operación imaginativa mediante la cual el observador se transporta a la situación del otro, cambiando idealmente de lugar con él, y experimenta en su propia imaginación las pasiones que juzga apropiadas a esa situación. La simpatía no es meramente la resonancia pasiva del afecto ajeno, sino un acto imaginativo activo que evalúa la conveniencia o propiedad de las pasiones observadas comparándolas con las que el observador cree que él mismo sentiría estando en el lugar del otro. Esta operación provee el fundamento del juicio moral: aprobamos las pasiones ajenas cuando podemos simpatizar plenamente con ellas y las desaprobamos cuando resultan excesivas, insuficientes o desproporcionadas respecto de sus causas. La reciprocidad de la simpatía introduce una dinámica social esencial, pues quien es objeto de observación modera y ajusta la expresión de sus propias pasiones para hacerlas simpatizables por los espectadores, dando lugar a las virtudes de autocontrol, propiedad y decoro. Sobre esta base, Smith construye la figura del espectador imparcial (impartial spectator), instancia interior que cada sujeto internaliza y desde la cual juzga su propia conducta como lo haría un observador informado, desinteresado y bien dispuesto. El espectador imparcial funciona así como conciencia moral inmanente, sin necesidad de recurrir ni a una razón práctica trascendente ni a una revelación religiosa. La teoría anticipa la ética de la imparcialidad kantiana, dialoga críticamente con Hume y provee la clave para comprender la unidad conceptual entre la obra ética y la obra económica de Smith.