Definición
La simpatía moral es el mecanismo psicológico y social mediante el cual David Hume explica la génesis de los juicios morales y de los sentimientos éticos en el Tratado de la naturaleza humana (1739-1740), especialmente en el Libro III dedicado a la moral, y en la reformulación posterior de la Investigación sobre los principios de la moral (1751). Hume define la simpatía como la capacidad natural de la mente humana para experimentar en sí misma, aunque con menor viveza, las pasiones y sentimientos que observa en otros a través de las manifestaciones externas de su conducta y expresión. Este mecanismo no es una virtud moral cultivable ni una decisión racional deliberada, sino una operación regular de la asociación de ideas por la cual una impresión inicial (la percepción del gesto ajeno) se convierte, mediante inferencia habitual, en la idea de la pasión del otro, y esta idea, avivada por la vivacidad natural de nuestra idea del yo, adquiere la fuerza de una impresión propia. La simpatía funciona así como un contagio pasional que atraviesa los límites del sujeto y comunica los estados afectivos entre los seres humanos, con intensidad proporcional a la proximidad, la semejanza y los lazos existentes entre el observador y el observado. Sobre esta base psíquica, Hume construye una teoría sentimentalista de la moral en la que las virtudes y los vicios se identifican no mediante la razón sino mediante los sentimientos de aprobación o desaprobación que provocan en el espectador simpáticamente afectado por sus consecuencias. La distinción entre virtudes naturales (benevolencia, amabilidad, gratitud) y virtudes artificiales (justicia, fidelidad, castidad) se apoya en el papel diferencial que la simpatía juega en cada caso. Para superar el sesgo de la simpatía inmediata, que privilegiaría siempre a los próximos, Hume introduce la figura del punto de vista general del espectador imparcial, mecanismo correctivo que preludia el impartial spectator de Adam Smith en la Teoría de los sentimientos morales (1759). La categoría antecede al sentimentalismo moral escocés y a la ética contemporánea del cuidado, y anticipa investigaciones sobre neuronas espejo y empatía.