Definición
La reautoría (re-authoring) constituye una de las prácticas centrales de la terapia narrativa desarrollada por Michael White en Adelaida y David Epston en Auckland desde los años ochenta, formulada de manera clásica en la obra conjunta Narrative Means to Therapeutic Ends (1990) y refinada en Maps of Narrative Practice (2007) del propio White. El modelo narrativo se inscribe en el marco más amplio del giro construccionista social en las terapias sistémicas, en diálogo explícito con la hermenéutica de Paul Ricoeur, con la analítica del poder-saber de Michel Foucault que White había leído sistemáticamente y con la antropología cultural de Jerome Bruner sobre el pensamiento narrativo. El punto de partida de la terapia narrativa es la tesis de que los seres humanos organizamos la experiencia de nuestras vidas mediante relatos, y que ciertos relatos dominantes (dominant stories), culturalmente distribuidos, capturan tanto la propia experiencia autobiográfica que dejan al sujeto atrapado en identidades problematizadas: alguien es depresivo, es adicto, es fracasado, es incapaz de amar. Estos relatos dominantes, cargados por el poder-saber cultural, marginalizan sistemáticamente los aspectos de la experiencia vivida que no encajan en su trama y confinan al sujeto a una identidad reducida. La reautoría consiste en un proceso conversacional en el cual el terapeuta acompaña al consultante a identificar en su propia historia resultados únicos (unique outcomes) o acontecimientos extraordinarios: momentos en los cuales el sujeto no fue capturado por la historia dominante, momentos en los cuales pudo actuar de otra manera, momentos en los cuales manifestó capacidades, valores o compromisos que el relato problema había vuelto invisibles. Al detectar estos resultados únicos, el terapeuta despliega una serie de preguntas que exploran su significado, sus antecedentes históricos, sus proyecciones futuras y sus resonancias con otros testigos, con el propósito de tejer una historia alternativa (alternative story) rica en detalles y anclada en la experiencia real del sujeto que pueda gradualmente desplazar el relato dominante. La reautoría se apoya en dispositivos como la externalización del problema, los documentos terapéuticos, las cartas, las ceremonias de definición identitaria y los grupos de testigos externos.