Definición
La pluralidad, en el pensamiento de Hannah Arendt, no designa un dato sociológico ni una diversidad cultural entre otras, sino la condición ontológica misma de la vida humana en cuanto vida política, tal como queda expuesto de manera sistemática en La condición humana (The Human Condition, 1958), obra en la cual Arendt distingue las tres actividades fundamentales de la vita activa, esto es, labor, trabajo y acción. La pluralidad se define como el hecho de que somos muchos y distintos, no como ejemplares de una especie sino como singularidades irrepetibles, cada una capaz de iniciar algo nuevo. Arendt formula esta condición mediante una fórmula que condensa la doble dimensión de la pluralidad: los hombres, y no el Hombre, viven sobre la tierra y habitan el mundo. La pluralidad conjuga entonces dos aspectos aparentemente contrapuestos que sin embargo son inseparables, la igualdad y la distinción. Igualdad, porque sin la posibilidad de comprendernos como semejantes no habría comunicación posible ni acción común; distinción, porque sin la irreductible singularidad de cada uno no habría necesidad de palabra ni de acción para revelar quién es cada quien. La pluralidad es, por consiguiente, el presupuesto de la acción política, aquella actividad mediante la cual los hombres se manifiestan como quiénes son y no meramente como qués, y del discurso, mediante el cual esa aparición se hace inteligible en un espacio común. La categoría permite a Arendt criticar tanto las filosofías políticas que fundan lo político en la unidad de una voluntad o de un pueblo, como aquellas que lo reducen a la administración de necesidades biológicas o económicas. En su análisis del totalitarismo, la pluralidad aparece como el blanco último de la dominación total, puesto que el régimen totalitario debe destruir la espontaneidad y la diferencia para producir la unanimidad del terror. La reivindicación arendtiana de la pluralidad como condición y no como problema constituye así una de las contribuciones más originales al pensamiento político del siglo XX y funda una tradición republicana de matriz agonística que privilegia el aparecer y la palabra sobre la producción y el consumo.