Definición
El concepto de modo de producción (Produktionsweise) constituye la piedra angular del materialismo histórico formulado por Karl Marx y Friedrich Engels desde La ideología alemana (1845-1846) hasta El capital (1867) y los borradores de los Grundrisse (1857-1858). Un modo de producción no designa un mero sistema económico técnico, sino una totalidad histórica concreta articulada por la unidad contradictoria de dos niveles: las fuerzas productivas (Produktivkräfte), que incluyen los medios de producción —instrumentos, tecnologías, recursos, saberes técnicos— y la fuerza de trabajo humana; y las relaciones de producción (Produktionsverhältnisse), que designan las formas jurídicas, sociales y políticas mediante las cuales los seres humanos se apropian de los medios de producción y organizan la extracción del excedente. La articulación entre ambos niveles define la especificidad de cada formación histórica: el modo de producción esclavista antiguo, el modo de producción feudal medieval, el modo de producción capitalista moderno y, en las prospectivas de Marx, el modo de producción comunista. La contradicción dinámica entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales heredadas constituye, según el prólogo de la Contribución a la crítica de la economía política (1859), el motor del cambio histórico y de la sucesión de las épocas. Marx analiza en particular el modo de producción capitalista y descubre en él contradicciones internas específicas: la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, la sobreacumulación, la crisis periódica, la contradicción entre socialización creciente de la producción y apropiación privada del producto. La categoría fue objeto de intensa reelaboración en el siglo XX por Althusser en Para leer El capital (1965), quien la reformuló como articulación de instancias con eficacia relativa, y por la escuela de la regulación francesa.