Definición
El estructuralismo antropológico constituye el programa teórico fundado por Claude Lévi-Strauss a partir de finales de los años cuarenta, formulado en obras fundamentales como Las estructuras elementales del parentesco (1949), Antropología estructural (1958), El pensamiento salvaje (1962) y la monumental tetralogía Mitológicas (1964-1971). Lévi-Strauss, en aplicación creativa a la antropología del modelo estructural que Roman Jakobson y Nikolái Trubetzkói habían desarrollado en la fonología del Círculo Lingüístico de Praga, propuso analizar los fenómenos culturales (parentesco, mito, ritual, arte, cocina) no como manifestaciones superficiales de contenidos empíricos particulares sino como transformaciones sistemáticas de estructuras subyacentes constituidas por relaciones de oposición y correlación entre términos abstractos. El modelo lingüístico aportaba la clave metodológica: así como los fonemas de una lengua sólo tienen valor por sus oposiciones diferenciales dentro del sistema fonológico (no por sus propiedades acústicas intrínsecas), los elementos culturales sólo poseen significación por sus relaciones estructurales con otros elementos dentro de sistemas simbólicos que operan en el nivel inconsciente del pensamiento colectivo. Lévi-Strauss identificó estructuras profundas comunes a todas las culturas humanas, no en el sentido de contenidos universales sino en el sentido de operaciones formales del pensamiento simbólico: la prohibición del incesto como paso universal de la naturaleza a la cultura, las oposiciones binarias (crudo/cocido, alto/bajo, macho/hembra) como matrices de clasificación, la mediación de las oposiciones mediante términos intermedios en los mitos, la lógica ternaria de las estructuras de parentesco elementales. Esta perspectiva desplazó radicalmente los presupuestos del funcionalismo británico y de la antropología cultural boasiana: los mitos no son explicaciones fallidas de fenómenos naturales sino sistemas de pensamiento con lógica propia; las clasificaciones totémicas no son proyecciones místicas sino ordenaciones combinatorias del mundo con rigor formal; el pensamiento salvaje no es preciencia sino ciencia de lo concreto igualmente sofisticada que la ciencia occidental abstracta. El programa influyó decisivamente sobre el estructuralismo francés extendiéndose a Lacan, Barthes, Foucault, Althusser, Todorov y sobre buena parte de las ciencias humanas del siglo XX.