Definición
El estructuralismo histórico constituye la síntesis teórica desarrollada por el antropólogo estadounidense Marshall Sahlins, particularmente en obras como Islas de historia (Islands of History, 1985) y Culture in Practice (2000), que aspira a superar la oposición aparentemente irreductible entre las tradiciones antropológicas estructuralistas (que analizaban las culturas como sistemas atemporales de relaciones simbólicas siguiendo el legado de Lévi-Strauss) y las corrientes históricas y prácticas que reclamaban atención al acontecimiento, a la agencia y al cambio cultural efectivo. Sahlins, formado en Michigan bajo Leslie White y luego consolidado como profesor en Chicago, había recorrido en sus primeros años un itinerario que iba del materialismo cultural (Stone Age Economics, 1972) al estructuralismo (Cultura y razón práctica, 1976), y su estructuralismo histórico surge precisamente del reconocimiento de que ambas perspectivas resultan insuficientes tomadas por separado. La tesis central sostiene que las culturas no son ni estructuras estáticas invulnerables al tiempo ni meras acumulaciones de acontecimientos contingentes: son estructuras dinámicas cuya reproducción se juega en cada instancia práctica en la que los sujetos aplican categorías culturales sobre situaciones inéditas, aplicación que simultáneamente reproduce y transforma la estructura, produciendo lo que Sahlins llama la reevaluación funcional de las categorías. El ejemplo paradigmático que Sahlins desarrolla in extenso es el del encuentro entre el capitán James Cook y los hawaianos en 1778-1779: la estructura mítica y ritual hawaiana categorizó a Cook como el dios Lono retornante en su temporada apropiada del año, pero el desarrollo efectivo del encuentro (la muerte del propio Cook a manos de los hawaianos y las transformaciones subsecuentes de la sociedad hawaiana) transformó las categorías estructurales al aplicárseles a una realidad que no encajaba plenamente en ellas. La historia es así, para Sahlins, el modo mismo en que las estructuras se realizan y transforman en el tiempo, y no un dominio externo a ellas. Esta perspectiva ha resultado fundacional para la antropología histórica contemporánea, para los estudios sobre encuentros coloniales y para las discusiones sobre agencia, estructura y contingencia en las ciencias sociales.