Definición
El carácter social (Sozialcharakter) es una de las categorías más originales de Erich Fromm, formulada en El miedo a la libertad (1941) y sistematizada en el apéndice teórico “Carácter y proceso social” que integra el libro, así como en Psychoanalysis and Sociology (1932) y en la sistematización posterior de El corazón del hombre (1964). Fromm elabora la noción para responder al problema que la primera generación de la Escuela de Frankfurt había planteado: cómo mediar teóricamente entre la estructura socioeconómica marxista y la estructura psíquica freudiana, evitando tanto el reduccionismo economicista que ignoraría las mediaciones subjetivas como el psicologismo que ignoraría las determinaciones materiales. La solución frommiana es el concepto de carácter social: no la suma estadística de los caracteres individuales de los miembros de una sociedad, sino el núcleo caracterial esencial que la mayoría de los miembros comparte y que se ha desarrollado como adaptación a las condiciones básicas de vida de esa sociedad. El carácter social opera como transmisor entre estructura económica y superestructura ideológica: la sociedad necesita que sus miembros deseen hacer lo que deben hacer para reproducirla, y el carácter social es el mecanismo por el cual las exigencias objetivas del sistema se convierten en tendencias subjetivas del individuo. Fromm no toma esto de manera automática ni funcionalista; el carácter social se forma en los procesos socializadores primarios, sobre todo familiares, que retransmiten las exigencias del sistema mayor mediante las prácticas concretas de crianza. En El miedo a la libertad analiza cómo la transición del feudalismo al capitalismo produjo un carácter individualizado, autoritariamente disponible, marcado por el miedo a la libertad y la propensión al sometimiento voluntario que hizo posibles los fascismos europeos. En obras posteriores tipifica caracteres sociales dominantes en el capitalismo tardío —receptivo, explotador, acumulativo, mercantil, productivo— y en Anatomía de la destructividad humana profundiza la vertiente biófila-necrófila. La categoría permite conectar el análisis del capitalismo con el análisis de la subjetividad, ha influido en David Riesman, en Ehrenreich y en las lecturas contemporáneas sobre subjetividad neoliberal.