Rango temporal

Del año 450 al año 400 a. C.

Contexto social

Atenas alcanza en la generación de Pericles su máximo esplendor cultural, urbanístico y demográfico. La ciudad, protegida por los Muros Largos que la unen al Pireo, sostiene una población estimada entre doscientos y trescientos mil habitantes, de los cuales cerca de la mitad son esclavos y otro tercio son metecos residentes sin ciudadanía. Los tributos de la Liga de Delos, transferidos desde la isla al tesoro ateniense en 454 a. C., financian el programa arquitectónico de la Acrópolis: el Partenón se erige entre 447 y 432 a. C. bajo la dirección de Fidias, Ictino y Calícrates; el Erecteion, los Propileos y el Odeón siguen. La ciudad convoca a artistas, arquitectos, médicos, retóricos y filósofos de todo el mundo griego, generando un ecosistema intelectual sin precedentes. Las mujeres libres viven confinadas al gineceo, aunque Aspasia de Mileto, compañera de Pericles, ejerce una influencia intelectual y política reconocida por Platón. La homosexualidad pedagógica entre hombres adultos y jóvenes libres es una institución educativa reconocida en las clases altas. El teatro se convierte en espacio cívico donde Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófanes formulan las preguntas éticas y políticas de su tiempo ante audiencias masivas en las Grandes Dionisíacas. La peste de 430-429 a. C., descrita por Tucídides con precisión clínica, arrasa a la población ateniense y se lleva al propio Pericles en 429 a. C., inaugurando una década de desmoralización que la Guerra del Peloponeso profundizará. Los santuarios de Eleusis, Delfos y Delos siguen articulando la vida religiosa panhelénica, mientras los cultos dionisíacos y órficos ganan terreno.

Contexto político

El siglo se abre con Atenas dueña del Egeo tras las Guerras Médicas y con Esparta receosa de su hegemonía marítima. La Pentekontaetía, ese medio siglo entre Platea y la Guerra del Peloponeso, ve consolidarse la democracia radical bajo Efialtes y Pericles: reforma del Areópago en 462 a. C., pago por asistir a la asamblea y a los tribunales, ciudadanía restringida por la ley pericleana de 451 a. C. a los hijos de padre y madre atenienses. En 431 a. C. estalla la Guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta, con Corinto, Tebas y Siracusa como aliados. Pericles muere en 429 a. C. tras impartir la célebre oración fúnebre por los caídos. La campaña de Sicilia entre 415 y 413 a. C., alentada por Alcibíades y desastrada para Atenas, marca el principio del fin. La ciudad cae en 404 a. C. tras la derrota naval de Egospótamos y sufre la efímera tiranía de los Treinta, impuesta por Esparta y encabezada por Critias, discípulo de Sócrates. La democracia se restaura en 403 a. C. y ejecuta a Sócrates en 399 a. C., cerrando simbólicamente el ciclo. Roma expulsa a los decemviros y promulga la Ley de las Doce Tablas hacia 450 a. C. En Sicilia, Siracusa se afirma bajo Dionisio I. Persia, tras Jerjes, apoya económicamente a Esparta contra Atenas. En China, la dinastía Zhou entra en el periodo de los Reinos Combatientes.

Contexto científico y técnico

La medicina hipocrática se sistematiza en Cos con textos que separan enfermedad de castigo divino, describen síntomas, pronósticos y regímenes terapéuticos. Hipócrates de Cos florece en la generación de Sócrates. Meton de Atenas presenta en 432 a. C. el ciclo de diecinueve años que conciliará el calendario lunar con el solar. Anaxágoras trae a Atenas la explicación naturalista de eclipses, sismos y aerolitos y sufre por ello un proceso por impiedad. Los sofistas desarrollan la retórica como técnica argumentativa articulada, con manuales de composición y de refutación. Hipias de Élide domina astronomía, música, matemática y mnemotecnia. Democrito, aunque abderita, visita repetidamente Atenas y desarrolla el atomismo con una amplitud enciclopédica. La historiografía nace con Heródoto de Halicarnaso, que investiga (historíe) los pueblos del Mediterráneo, y madura con Tucídides, que analiza la guerra peloponesia con criterios de causalidad política. Se generalizan diagramas geométricos, tablas efeméricas y compilaciones lexicográficas. La arquitectura resuelve la corrección óptica de columnas y estilóbatos con curvaturas casi imperceptibles.

Pensamiento predominante

La pregunta filosófica se desplaza del cosmos al hombre y a la ciudad. Los sofistas, viajeros profesionales que enseñan la excelencia política y retórica a los jóvenes acomodados, introducen una revolución antropológica: Protágoras de Abdera declara que el hombre es la medida de todas las cosas, Gorgias de Leontinos formula un radical escepticismo ontológico en el Sobre el no ser, Pródico de Ceos analiza la sinonimia, Hipias colecciona saberes, Antifonte distingue entre nómos y phýsis con implicaciones subversivas. La distinción entre lo que existe por naturaleza y lo que existe por convención humana permite pensar por primera vez la relatividad de las leyes, las costumbres y las jerarquías sociales. Contra este relativismo se yergue Sócrates, quien recorre la ciudad interrogando a políticos, poetas y artesanos, mostrando que ninguno sabe realmente lo que dice saber. Su método elénctico, la ironía, el famoso daimonion, la pretensión de no saber sino aquello, y la convicción de que nadie hace el mal a sabiendas, inauguran una filosofía como examen de sí y cuidado del alma. No escribe, pero sus discípulos, entre ellos Platón, Jenofonte, Antístenes y Aristipo, conservarán su figura de modos divergentes. La tragedia ática de Sófocles y Eurípides plantea en escena los conflictos éticos que la sofística argumenta en el ágora: la ley divina contra la ley humana en Antígona, los límites del conocimiento propio en Edipo rey, la irracionalidad de la pasión en Medea y Bacantes. El horizonte intelectual dominante se abre a la política como objeto autónomo, a la pedagogía como técnica, a la ética como problema y al lenguaje como instrumento cuya potencia y engaño hay que examinar. Es la ilustración ateniense, breve, luminosa, disputada, que fija los términos de casi toda la filosofía occidental posterior.

Eventos clave

  • 454 a. C.: El tesoro de la Liga de Delos se traslada a Atenas.
  • 451 a. C.: Ley pericleana sobre la ciudadanía.
  • 450 a. C.: Ley romana de las Doce Tablas.
  • 447 a. C.: Comienzan las obras del Partenón.
  • 432 a. C.: Meton presenta su ciclo calendárico; se termina el Partenón.
  • 431 a. C.: Estalla la Guerra del Peloponeso.
  • 430-429 a. C.: Peste de Atenas; muere Pericles.
  • 423 a. C.: Aristófanes estrena Las nubes, sátira contra Sócrates.
  • 415-413 a. C.: Desastre de la expedición ateniense a Sicilia.
  • 404 a. C.: Atenas capitula; tiranía de los Treinta.
  • 403 a. C.: Restauración de la democracia ateniense.
  • 399 a. C.: Proceso y ejecución de Sócrates.

Pensadores centrales

Los sofistas (Protágoras, Gorgias, Pródico, Hipias, Antifonte) actúan con enorme influencia pero no figuran todavía en el corpus.

Obras del período

Rupturas y transiciones

La ejecución de Sócrates en 399 a. C. traumatiza a Platón y desencadena la respuesta filosófica más ambiciosa de la Antigüedad. Los discípulos socráticos se dispersan: unos fundan el cinismo en la figura de Antístenes y luego Diógenes; otros el cirenaísmo con Aristipo; otros el megarismo con Euclides. Platón regresa a Atenas tras años de viaje y funda la Academia hacia 387 a. C. La ilustración ateniense da paso a la era de los grandes sistemas clásicos.

Ver también