Definición
La Voluntad, con mayúscula para distinguirla del uso psicológico corriente del término, constituye el concepto arquitectónico de la metafísica de Arthur Schopenhauer y aparece formulada de manera sistemática en El mundo como voluntad y representación (Die Welt als Wille und Vorstellung, 1819, con una segunda edición ampliada en 1844). Schopenhauer retoma la distinción kantiana entre fenómeno y cosa en sí, pero introduce una modificación decisiva al sostener que la cosa en sí, aquello que Kant había declarado inaccesible al conocimiento, puede ser efectivamente conocida por vía interna, puesto que cada uno de nosotros se experimenta a sí mismo no solamente como cuerpo entre cuerpos, es decir, como representación en el espacio y en el tiempo, sino también desde dentro, como voluntad que se agita y se afirma. Generalizando esta doble experiencia, Schopenhauer sostiene que aquello que se manifiesta en nosotros como voluntad es idéntico a lo que se objetiva en todos los grados de la naturaleza, desde la fuerza gravitatoria que atrae a las piedras hasta el impulso vital de las plantas, el instinto de los animales y la razón humana, entendida esta última como un instrumento tardío al servicio de la misma Voluntad. La Voluntad, así comprendida, es única, ciega, sin fundamento, ajena al principio de razón suficiente que rige el mundo de las representaciones, y se manifiesta como impulso perpetuo, insaciable, que carece de finalidad última y que se desdobla incesantemente en conflicto consigo misma en el mundo objetivado. De esta caracterización se sigue el diagnóstico pesimista schopenhaueriano, según el cual la vida es dolor porque el deseo, en tanto expresión de la Voluntad, sólo puede alternar entre la carencia, que produce sufrimiento, y la satisfacción efímera, que produce hastío. La ética y la estética schopenhauerianas se articulan como respuestas a esta condición, ya sea mediante la contemplación estética, que suspende momentáneamente el querer, mediante la compasión, que reconoce la unidad metafísica de todo lo viviente, o mediante la ascesis, que apunta a la negación radical de la Voluntad misma.