Definición
El concepto de moratoria psicosocial fue formulado por Erik H. Erikson dentro de su modelo epigenético del desarrollo del ciclo vital, expuesto sistemáticamente en Childhood and Society (1950), en Identity. Youth and Crisis (1968) y anticipado en los estudios clínicos y biográficos sobre Martín Lutero y Mahatma Gandhi. Erikson identifica la crisis de identidad frente a difusión de identidad como el conflicto psicosocial dominante de la adolescencia y la juventud temprana, y postula que las sociedades complejas conceden a sus jóvenes un período institucional específico —la moratoria psicosocial— durante el cual se suspenden temporalmente las exigencias plenas de los compromisos adultos definitivos en materia de trabajo, vocación, ideología política, orientación religiosa y elección amorosa, para permitir un despliegue exploratorio de posibles configuraciones identitarias sin sanción social catastrófica en caso de rectificación. Erikson toma el término moratorium del vocabulario jurídico y financiero, donde designa una suspensión legal de obligaciones, y lo trasplanta al terreno psicosocial para subrayar su carácter simultáneamente psicológico e institucional: la moratoria no es simple demora individual, sino un contrato tácito entre el joven y la comunidad que la organiza a través de instituciones como la universidad, el aprendizaje artesanal, los movimientos juveniles, los viajes iniciáticos y los servicios de voluntariado. Durante la moratoria el sujeto ensaya roles, adhiere provisionalmente a ideologías, experimenta relaciones amorosas fugaces y confronta compromisos parciales que le permiten integrar su identidad sintética a partir de las identificaciones previas, ahora subordinadas a un yo capaz de proyecto vital. James Marcia operacionalizó la propuesta eriksoniana identificando cuatro estatus identitarios —logro, moratoria, exclusión y difusión— que dieron lugar a una tradición de investigación empírica considerable.