Definición
El hombre unidimensional constituye la categoría diagnóstica central de la obra homónima de Herbert Marcuse “El hombre unidimensional. Estudios sobre la ideología de la sociedad industrial avanzada” (One-Dimensional Man, 1964), obra que se convertirá en referencia filosófica del mayo del 68 y en documento capital de la Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt. Marcuse sostiene que las sociedades industriales avanzadas del capitalismo tardío, tanto occidentales como en su forma burocrática soviética, han logrado neutralizar la dimensión negativa, crítica y trascendente del pensamiento y de la acción humanos, integrando a los sujetos en una racionalidad tecnológica que se presenta como sin alternativa. Esta unidimensionalidad se manifiesta en múltiples planos entrelazados: en el ámbito económico, mediante la satisfacción administrada de falsas necesidades que reproducen el sistema (bienes de consumo, entretenimiento estandarizado, medios masivos); en el ámbito político, mediante la incorporación del proletariado occidental al pacto de consumo y la disolución de la oposición histórica al capitalismo; en el ámbito cultural, mediante lo que Marcuse denomina la desublimación represiva, una liberalización aparente de la sexualidad y las costumbres que en realidad las funcionaliza al mercado; en el ámbito filosófico y científico, mediante el reduccionismo positivista y el conductismo, que ratifican como único el mundo empírico existente; en el ámbito del lenguaje, mediante la clausura semántica del discurso público que confunde deliberadamente lo real con lo racional. El resultado es una sociedad totalitaria blanda, sin necesidad de represión abierta, pues los sujetos han interiorizado como sus propios deseos las exigencias del sistema. Marcuse dialoga con el materialismo dialéctico hegeliano-marxista, con el psicoanálisis freudiano y con la crítica adorniana de la industria cultural. La conclusión es sombría pero no cerrada: subsiste la posibilidad del Gran Rechazo desde los márgenes no integrados. El libro fue lectura obligada para la nueva izquierda estadounidense y europea.