Definición
El triple movimiento dialéctico de externalización, objetivación e internalización constituye la arquitectura fundamental de la sociología del conocimiento formulada por Peter L. Berger y Thomas Luckmann en su obra fundacional La construcción social de la realidad (The Social Construction of Reality, 1966). Los autores, ambos discípulos de Alfred Schütz y herederos de la tradición fenomenológica de raíz husserliana injertada en la sociología comprensiva weberiana, proponen esta triada como respuesta al problema central de su sociología: cómo puede una realidad producida activamente por los propios seres humanos aparecerles como realidad objetiva independiente que se les impone desde fuera y que a su vez los constituye como sujetos socialmente formados. La externalización designa el primer momento del proceso: los seres humanos, dotados de una estructura biológica inacabada respecto de la relación con su entorno (a diferencia de los animales, cuya conducta está mucho más rigurosamente programada), están constitutivamente obligados a producir su propio orden vital mediante actividades objetivadoras. Vuelcan permanentemente sus significados subjetivos hacia el mundo mediante el lenguaje, el trabajo, las instituciones, los rituales y los artefactos, exteriorizándose en productos que ya no están simplemente dentro del sujeto individual. La objetivación designa el segundo momento: los productos de la externalización adquieren, mediante su sedimentación en tradiciones compartidas, transmisión intergeneracional y coordinación intersubjetiva, una consistencia objetiva propia que los desprende de sus productores originales y los transforma en realidades sociales facticias con las que los sujetos posteriores tendrán que habérselas como si fueran datos naturales. Las instituciones, los roles, las lenguas, las cosmologías se experimentan entonces como estructuras objetivas dotadas de necesidad, y ejercen efectivamente sobre los sujetos una coerción sui generis en el sentido durkheimiano. La internalización designa el tercer momento, en el que los sujetos individuales, particularmente mediante los procesos de socialización primaria y secundaria, se apropian subjetivamente de estas realidades objetivas hasta el punto de que las estructuras sociales se convierten en estructuras de conciencia, en experiencia inmediata del sujeto socializado. Este triple movimiento no es cronológicamente sucesivo sino dialécticamente simultáneo: en cada momento de la vida social los tres procesos ocurren articuladamente, produciendo la reproducción de la realidad social como orden a la vez producido y experimentado como dado.