Definición
La empatía constituye una de las tres condiciones necesarias y suficientes del cambio terapéutico formuladas por Carl R. Rogers en su artículo canónico The Necessary and Sufficient Conditions of Therapeutic Personality Change (1957) y desplegadas a lo largo de su obra, particularmente en Client-Centered Therapy (1951), On Becoming a Person (1961) y A Way of Being (1980). Rogers, fundador de la psicoterapia humanista centrada en el cliente y figura mayor de la tercera fuerza en psicología, formula la empatía como la capacidad del terapeuta de comprender con precisión el marco interno de referencia del cliente, con las significaciones subjetivas y los componentes emocionales que le son propios, como si fuera el cliente pero sin perder nunca la cláusula del como si, es decir, sin fusionarse con él ni perder la propia perspectiva profesional. Esta comprensión no es meramente intelectual ni proyectiva sino un acto perceptivo profundo que capta lo que el cliente está sintiendo en el momento presente, incluso aquellos matices apenas conscientes o todavía sin palabras, y lo devuelve al cliente en formulaciones que le permitan reconocerse, profundizar su autoexploración y ampliar su conciencia de sí. Junto a la empatía, Rogers postula la aceptación positiva incondicional (el terapeuta valora al cliente como persona en su totalidad sin condicionar dicho aprecio al cumplimiento de expectativas externas) y la congruencia o autenticidad (el terapeuta se muestra ante el cliente como es efectivamente, sin fachadas profesionales ni desdoblamientos entre lo que siente y lo que expresa) como las tres actitudes fundamentales cuya presencia en la relación terapéutica es no sólo necesaria sino suficiente para que se produzca el proceso de cambio constructivo de la personalidad, con independencia de la escuela teórica o de las técnicas específicas empleadas. Esta tesis, extraordinariamente radical en su momento porque desplazaba el énfasis desde las técnicas interpretativas y directivas hacia las cualidades relacionales del terapeuta, ha resultado fundacional para las tradiciones humanistas, integradoras y experienciales de la psicoterapia contemporánea, y ha inspirado abundante investigación empírica sobre los factores comunes que operan a través de las diversas orientaciones clínicas.