Definición
El devenir-negro del mundo (le devenir-nègre du monde) constituye la tesis crítica central del filósofo camerunés Achille Mbembe, formulada en su obra Crítica de la razón negra (Critique de la raison nègre, 2013). Mbembe, quien también es autor de De la postcolonie (2000) y Necropolítica (2011), articula esta categoría en diálogo con la tradición del pensamiento negro atlántico (Frantz Fanon, Aimé Césaire, Édouard Glissant, Paul Gilroy, W.E.B. Du Bois) y con la crítica marxista y foucaultiana del capitalismo contemporáneo. La tesis fundamental sostiene que la condición negra, entendida no como identidad esencial sino como posición estructural producida históricamente por la trata atlántica, la esclavitud plantacionaria, el colonialismo y el racismo científico moderno, se universaliza bajo el capitalismo neoliberal en la medida en que sus lógicas de extracción, desechabilidad, expropiación y sujeción se extienden progresivamente sobre poblaciones antes protegidas por los pactos sociales del Estado nacional. El neoliberalismo global instituye lo que Mbembe llama un capitalismo animista que reorganiza la humanidad en función de nuevas jerarquías de utilidad y disponibilidad, produciendo poblaciones enteras convertidas en superfluas, cuerpos considerados prescindibles, subjetividades sometidas a lógicas de vigilancia, endeudamiento y precariedad que reproducen a escala planetaria patrones antes limitados a la experiencia colonial y esclavista. Devenir-negro del mundo no significa por tanto que todos los sujetos se conviertan literalmente en negros sino que la condición estructural que la modernidad había reservado al esclavizado africano y a sus descendientes se generaliza como forma dominante de existencia bajo el capitalismo tardío. La tesis funciona simultáneamente como diagnóstico crítico del presente y como llamado a un pensamiento poscolonial que asuma la herencia del pensamiento negro como recurso universal para pensar la humanidad contemporánea más allá del eurocentrismo residual. Mbembe articula así una crítica radical del racismo estructural y una filosofía política atenta a las nuevas formas de deshumanización global.