Definición
El conatus, término latino que Spinoza emplea para nombrar el esfuerzo o tendencia mediante el cual toda cosa persevera en su propio ser, aparece formulado con precisión en la proposición sexta de la parte tercera de la Ética (1677), donde se afirma que “cada cosa, en cuanto es en sí, se esfuerza en perseverar en su ser”. Este esfuerzo no debe entenderse como una inclinación psicológica añadida a la cosa, sino como la esencia actual de ella misma, tal como lo precisa la proposición séptima al identificar el conatus con la esencia dinámica del ente singular. La radicalidad de la propuesta consiste en concebir el ser no como sustancia estática que persiste por inercia, sino como potencia activa cuya naturaleza consiste en afirmarse a sí misma contra todo aquello que pueda destruirla. En los seres humanos, el conatus se despliega simultáneamente en el atributo del pensamiento y en el atributo de la extensión, y adopta entonces los nombres respectivos de voluntad, cuando se lo considera desde el pensamiento, apetito, cuando se lo considera desde la unidad psicofísica, y deseo, cuando el apetito se acompaña de la conciencia de sí. De esta arquitectura se sigue una inversión decisiva respecto de la tradición moral, puesto que Spinoza sostiene que no deseamos algo porque sea bueno, sino que llamamos bueno a aquello que deseamos, invirtiendo así la jerarquía clásica entre valor y apetito. El conatus permite además fundar una teoría de los afectos rigurosamente causal, pues la alegría es definida como el paso a una mayor perfección o potencia de obrar, mientras que la tristeza es el paso a una menor, y todos los afectos derivados se comprenden como variaciones de este movimiento fundamental. La ética spinozista, en consecuencia, no se dirige a reprimir el conatus mediante mandatos exteriores, sino a comprenderlo, a incrementarlo mediante el conocimiento adecuado y a componer relaciones activas con otros cuerpos y otras mentes que aumenten la potencia común, culminando en el amor intelectual de Dios como forma suprema de la beatitud.