Definición
El comunismo anarquista es el programa político-económico formulado sistemáticamente por Piotr Kropotkin en la segunda mitad del siglo diecinueve y expuesto en obras como La conquista del pan (La conquête du pain, 1892), Campos, fábricas y talleres (1899) y La ayuda mutua (1902). Kropotkin, geógrafo, naturalista, príncipe ruso expatriado y figura mayor del anarquismo europeo, sintetiza el proyecto en la fórmula clásica “a cada uno según sus necesidades, de cada uno según sus capacidades”, pero le añade dos precisiones que lo distinguen tanto del comunismo autoritario marxista como del anarquismo colectivista de Bakunin. Primero, el comunismo no debe posponerse a una etapa posterior al socialismo transicional: es inmediatamente posible y deseable, porque la producción moderna genera abundancia suficiente para satisfacer las necesidades de todos si se elimina el desperdicio inducido por el capitalismo (mercancías innecesarias, obsolescencia programada, publicidad, cargas del militarismo y del rentismo). Segundo, la coordinación de la producción y la distribución debe hacerse sin Estado, mediante federaciones voluntarias de productores y consumidores organizados en comunas territoriales y en asociaciones profesionales, negociando entre sí los términos del intercambio y la asignación del trabajo. El anarquismo kropotkiniano rechaza tanto la propiedad privada como la propiedad estatal, y propone la reapropiación colectiva de los medios de producción por comunas autogestionadas. La sustentabilidad del proyecto descansa, según Kropotkin, en la tendencia biológica y social a la ayuda mutua, que documenta en su obra homónima como factor evolutivo tan importante como la competencia. La vida sin Estado no sería el infierno hobbesiano sino la reactivación potenciada de las capacidades cooperativas que las sociedades humanas han ejercido a lo largo de su historia. El programa incluye propuestas concretas: la integración de campo y ciudad, la combinación de trabajo intelectual y manual en cada individuo, la educación integral, la eliminación del trabajo asalariado y la abolición del sistema penal. El comunismo anarquista influyó en las experiencias de comunas revolucionarias del siglo veinte, particularmente en la Cataluña de 1936-1939, en el zapatismo mexicano y en el municipalismo libertario contemporáneo de Murray Bookchin y del confederalismo democrático kurdo.