Definición
La autotrascendencia (Selbsttranszendenz) es una categoría central de la logoterapia y del análisis existencial fundados por Viktor Frankl, articulada sobre todo en Der Mensch vor der Frage nach dem Sinn (1979), El hombre en busca de sentido (1946) y La voluntad de sentido (1969). Frankl la formula en oposición y complemento a la autorrealización maslowiana: sostiene que la autorrealización, si se la persigue directamente como objetivo, se vuelve inalcanzable porque el ser humano se realiza no plegándose sobre sí mismo sino saliendo de sí hacia algo o hacia alguien distinto de él. La realización de las propias potencialidades no es un fin en sí mismo sino la consecuencia colateral de haber servido a un valor, cumplido una tarea concreta, amado a una persona particular o afrontado con dignidad un sufrimiento inevitable. La autotrascendencia designa este movimiento constitutivo de la existencia humana hacia el mundo, hacia el sentido y hacia el otro. Frankl la funda antropológicamente en su distinción tridimensional del ser humano —dimensiones somática, psíquica y noética (espiritual)—, donde la dimensión noética contiene la libertad y la voluntad de sentido, y filosóficamente en un diálogo con Max Scheler, Karl Jaspers, Martin Buber y la fenomenología. La categoría tiene consecuencias clínicas precisas. Frankl elabora tres vías principales por las cuales el ser humano encuentra sentido y se autotrasciende: los valores de creación (aportar al mundo mediante una obra o una tarea), los valores de experiencia (recibir del mundo mediante el amor, la naturaleza, la cultura) y los valores de actitud (asumir una postura ética digna ante un sufrimiento inmodificable). La logoterapia interviene ayudando al paciente a descubrir sentidos concretos disponibles en su situación específica, no a resolver conflictos intrapsíquicos abstractos. La autotrascendencia se articula también con la noodinámica —la tensión entre lo que uno es y lo que puede llegar a ser en el servicio a un sentido— y con la conciencia como órgano de sentido. Su influencia atraviesa la psicoterapia existencial, la psicología positiva, la clínica de cuidados paliativos y el pensamiento contemporáneo sobre sentido de vida.