Definición
La angustia básica (basic anxiety) es la categoría central de la reformulación psicoanalítica que Karen Horney desarrolla a partir de New Ways in Psychoanalysis (1939) y refina en Our Inner Conflicts (1945) y Neurosis and Human Growth (1950). Horney, formada en el Instituto Psicoanalítico de Berlín y luego afincada en Nueva York, se distancia progresivamente de la ortodoxia freudiana al cuestionar dos supuestos: la centralidad del complejo edípico como origen universal de la neurosis y la explicación pulsional-instintiva del desarrollo. En su lugar propone que la neurosis se origina en la angustia básica, definida como el sentimiento profundo e insidioso de estar aislado, indefenso y expuesto en un mundo hostil, sentimiento que emerge en la primera infancia cuando el niño experimenta que sus necesidades básicas de seguridad, calor y reconocimiento son ignoradas, distorsionadas o instrumentalizadas por figuras parentales insensibles, autoritarias, ambivalentes o excesivamente ansiosas. La angustia básica no es una fantasía intrapsíquica sino la respuesta afectiva a una configuración vincular real, con lo cual Horney abre el psicoanálisis hacia una lectura relacional y culturalista que anticipa la escuela interpersonal de Sullivan y las teorías del apego. Para defenderse de la angustia básica, el niño elabora estrategias interpersonales rígidas que Horney tipifica en tres tendencias polares: moverse hacia los otros (dependencia sumisa, búsqueda compulsiva de amor y aprobación), moverse contra los otros (dominación, hostilidad y necesidad de poder) y moverse lejos de los otros (retraimiento, autosuficiencia y desapego). En el sujeto neurótico estas tendencias se coagulan en carácter y entran en conflicto interno, lo que produce lo que ella llama la lucha por la gloria, la búsqueda del yo idealizado y la tiranía del deber. Horney articula también una crítica de la neurosis como producto cultural específico: la sociedad capitalista competitiva genera contradicciones (individualismo y solidaridad, éxito y hermandad) que alimentan la angustia básica de sus miembros. Su influencia se extiende al feminismo psicoanalítico, al análisis del carácter, a la terapia interpersonal y al pensamiento clínico contemporáneo.