Definición
La categoría de alienación, término que traduce el alemán Entfremdung y ocasionalmente Entäusserung, adquiere en el joven Marx una densidad conceptual singular expuesta en los Manuscritos económico-filosóficos de 1844, texto redactado en París y publicado póstumamente en 1932, cuyo descubrimiento revolucionó la lectura del corpus marxiano en el siglo XX. Marx retoma la noción de la filosofía hegeliana, en la cual la alienación designaba el momento en que el espíritu se objetiva en algo distinto de sí para luego reapropiárselo, y de la crítica feuerbachiana de la religión, según la cual el hombre se aliena en Dios al proyectar en él sus propias potencias, y la aplica al análisis del trabajo bajo el capitalismo. La tesis central sostiene que el trabajo asalariado, lejos de ser la actividad mediante la cual el hombre realiza su esencia y se reconoce en el mundo transformado por sus manos, se convierte en una actividad ajena, forzada y desdichada. Marx distingue con precisión cuatro dimensiones del trabajo alienado que conviene diferenciar. En primer lugar, el trabajador se aliena respecto del producto de su trabajo, puesto que aquello que produce no le pertenece sino que se enfrenta a él como un poder autónomo, propiedad del capitalista. En segundo lugar, se aliena respecto de la actividad misma de producir, actividad que deja de ser expresión de sí para volverse simple medio de subsistencia, ejercida por coacción y no por vocación. En tercer lugar, se aliena respecto de su ser genérico (Gattungswesen), esto es, respecto de aquello que lo distingue como especie, a saber, la capacidad de producir universalmente y de reconocerse en el mundo humano transformado. En cuarto lugar, y como consecuencia de los anteriores, se aliena respecto de los otros hombres, cuya relación queda mediada por la abstracción del intercambio mercantil. Esta cuádruple estructura permite comprender la alienación no como estado psicológico contingente sino como configuración objetiva de las relaciones sociales bajo un modo de producción específico. La categoría anticipa así el análisis maduro del fetichismo de la mercancía y funda una crítica humanista del capitalismo cuya vigencia reaparece periódicamente en el marxismo occidental del siglo XX.