Rango temporal

Del año 800 al año 900.

Contexto social

El Imperio Carolingio articula un espacio político sin precedentes en Occidente desde la caída de Roma. Extendido desde el Ebro hasta el Elba y desde el mar del Norte hasta Italia central, sus más de treinta millones de habitantes conviven bajo un mismo emperador coronado por el papa, una misma liturgia romana en trámite de unificación, un mismo latín de cancillería y una misma moneda de plata bajo Pipino y Carlomagno. La sociedad rural sigue estructurada en torno al gran dominio (villa) con la casa del señor, las tierras señoriales trabajadas por corveas y las tenencias campesinas; la servidumbre se generaliza mientras la esclavitud residual desaparece progresivamente en el norte. La demografía crece lentamente. Aparecen los primeros pequeños burgos y ferias comerciales. Las ciudades siguen contraídas: solo Roma, Milán, Lyon, Colonia, París conservan cierta vida urbana. La red monástica se densifica: Fulda, Corvey, Reichenau, Sankt Gallen, Ferrières, Reims, Auxerre, Corbie son focos de vida intelectual, cada uno con su biblioteca, su escritorio y su escuela. Los monjes copian textos con la nueva escritura minúscula carolina, diseñada bajo Alcuino, que unificará la escritura latina europea y será redescubierta por los humanistas como “letra antigua” seis siglos más tarde. Las mujeres de la aristocracia ejercen influencia en las cortes y en los monasterios femeninos. Los siervos y los campesinos libres cargan con la producción; las incursiones vikingas, sarracenas y magiares, especialmente virulentas desde 830, generalizan la inseguridad y aceleran la señorialización militar. La emperatriz Judith de Baviera, Dhuoda de Uzès, Hildegarda de Kentzingen, esposa de Carlomagno, participan del entorno cortesano. La sociedad se ordena tripartitamente en oratores, bellatores y laboratores, esquema teorizado por el obispo Adalberón de Laon.

Contexto político

Carlomagno gobierna hasta 814 y consolida el Imperio con capitulares, misi dominici, cortes anuales, un culto imperial cristianizado. Le sucede Luis el Piadoso entre 814 y 840, cuyos hijos se disputan la herencia. El Tratado de Verdún en 843 divide el Imperio en tres reinos: Francia occidental para Carlos el Calvo, Francia oriental para Luis el Germánico, Lotaringia y Italia para Lotario. La Lotaringia se disolverá en las siguientes generaciones; Francia occidental dará origen a Francia; Francia oriental, al Sacro Imperio Romano Germánico que Otón I refundará en 962. En Italia, los sarracenos saquean el Vaticano en 846. Los vikingos remontan el Sena, el Loira y el Elba, saquean Sevilla, París, Colonia; en 885 asedian París defendida por Eudes. Alfredo el Grande de Wessex resiste con éxito la Gran Ejército Danés y consolida un reino inglés entre 871 y 899. En Hispania, los reinos de Asturias, León, Navarra y Aragón resisten al califato de Córdoba mientras se inicia la Reconquista. En Bizancio, la crisis iconoclasta termina en 843 con el Triunfo de la Ortodoxia; la dinastía Macedónica funda un renacer cultural con Miguel III y León VI el Sabio. En Bagdad, el califato Abasí alcanza su cumbre bajo Harún al-Rashid y al-Mamún, que funda la Casa de la Sabiduría hacia 830, centro de traducción y producción científica sin equivalente en el mundo. En China, la dinastía Tang entra en decadencia después de 850. En Mesoamérica colapsan las ciudades mayas del período clásico.

Contexto científico y técnico

El nivel científico occidental sigue siendo bajo pero se estabiliza. Los monasterios copian sistemáticamente los textos antiguos disponibles: gramáticas de Donato y Prisciano, retórica de Cicerón, tratados aritméticos y computísticos, obras de Boecio, Casiodoro, Isidoro, Beda. Se copian por primera vez con cuidado y en gran número Virgilio, Ovidio, Horacio, Terencio, Estacio, Marcial, Suetonio, César, Salustio, Livio, Tácito, Plinio el Joven, Séneca, Aulo Gelio, Macrobio, muchos de los cuales solo sobreviven gracias a estas copias carolingias. La minúscula carolina se difunde. En Bagdad, en cambio, la Casa de la Sabiduría emprende la traducción sistemática al árabe de los textos científicos y filosóficos griegos, sirios y persas: Euclides, Ptolomeo, Galeno, Hipócrates, Aristóteles, Platón. Hunayn ibn Ishaq dirige el gran taller de traducción. Al-Kindi comienza a producir filosofía en árabe. Al-Khwarizmi funda la álgebra hacia 820. Al-Farghani calcula la circunferencia terrestre. Al-Battani mejora las tablas planetarias. En Occidente, en cambio, apenas se preserva la aritmética elemental y el cómputo pascual. Se generalizan los relojes de agua, los astrolabios importados de al-Ándalus, las norias en Persia, los primeros molinos hidráulicos y las primeras herradas de tres campos.

Pensamiento predominante

El renacimiento carolingio es sobre todo un renacimiento del latín, la escritura y la copia de manuscritos, más que una explosión filosófica original. Alcuino de York (735-804), invitado por Carlomagno hacia 782, funda la escuela palatina en Aquisgrán y educa a la aristocracia imperial. Sus tratados sobre gramática, retórica, dialéctica y ortografía renuevan la enseñanza. Teodulfo de Orleans, Pablo Diácono, Pedro de Pisa, Angilberto lo acompañan. Rabano Mauro, discípulo de Alcuino y abad de Fulda, compone la enciclopedia De rerum naturis hacia 842, síntesis del saber cristiano. Hincmaro de Reims, arzobispo entre 845 y 882, es figura política y teológica central. Godescalco de Orbais defiende una doctrina radical de la doble predestinación que es condenada. Eriúgena, Juan Escoto Eriúgena, irlandés en la corte de Carlos el Calvo, traduce del griego el corpus Pseudo-Dionisio y compone entre 862 y 866 el Periphyseon o De divisione naturae, sistema cosmológico neoplatónico de audacia inusitada para su tiempo. Eriúgena distingue cuatro divisiones de la naturaleza: la que crea y no es creada (Dios como origen), la que crea y es creada (las causas primordiales o Ideas), la que es creada y no crea (el mundo de los efectos particulares), y la que ni crea ni es creada (Dios como fin). Su obra será leída con cuidado en la Alta Edad Media pero también sospechada de panteísmo y finalmente condenada en el siglo XIII. En Bizancio, Focio, patriarca de Constantinopla, compone la Bibliotheca con resúmenes de 279 obras antiguas, salvando así noticia de muchas obras hoy perdidas. En Bagdad, al-Kindi articula la primera filosofía islámica influida por Aristóteles y el neoplatonismo. La lectura simbólica de la Escritura sigue siendo el eje del pensamiento occidental; la teología eucarística, con la disputa entre Pascasio Radberto y Ratramno de Corbie, inicia debates que serán fundamentales para la escolástica. El horizonte intelectual dominante da por sentado que el saber antiguo debe copiarse, ordenarse, subordinarse a la fe, y que el emperador cristiano tiene deber providencial de sostener la Iglesia y las escuelas.

Eventos clave

  • 800: Coronación imperial de Carlomagno.
  • 814: Muere Carlomagno; sucede Luis el Piadoso.
  • c. 820: Al-Khwarizmi funda el álgebra en Bagdad.
  • c. 830: Fundación de la Casa de la Sabiduría en Bagdad.
  • 843: Tratado de Verdún; Triunfo de la Ortodoxia en Bizancio.
  • c. 842: Rabano Mauro escribe De rerum naturis.
  • 846: Sarracenos saquean el Vaticano.
  • c. 862-866: Eriúgena compone el Periphyseon.
  • 871: Alfredo el Grande asciende al trono de Wessex.
  • 885: Vikingos asedian París.

Pensadores centrales

Alcuino, Eriúgena, Rabano Mauro, Focio, al-Kindi operan aquí con fuerza pero no figuran todavía en el corpus.

Obras del período

Rupturas y transiciones

La segunda oleada de invasiones (vikingos, magiares, sarracenos) desde mediados del siglo IX quiebra la unidad carolingia y sume Europa en un nuevo período de desorden que durará hasta la restauración imperial otónida de 962. Las escuelas monásticas persisten como refugios de continuidad cultural. En al-Ándalus, el emirato omeya se transforma en califato bajo Abderramán III en 929, alcanzando un florecimiento cultural que atraerá a estudiantes cristianos. La lenta transferencia del saber árabe a Occidente, vía Toledo y Salerno, comenzará en el siglo XI y transformará la cultura latina.

Ver también