Rango temporal
Del año 650 al año 500 a. C.
Contexto social
Las ciudades jónicas de la costa de Asia Menor, Mileto en primer lugar, viven en este periodo un auge comercial sin precedente. La colonización griega, iniciada hacia el siglo VIII a. C., había esparcido apoikíai por el mar Negro, el Egeo, el sur de Italia y Sicilia, articulando una red mercantil que llevaba trigo del Ponto, cerámica ática, esclavos tracios, tejidos frigios, sal y púrpura fenicia. Mileto sola fundó, según Plinio, cerca de noventa colonias. Este comercio maduró una clase de armadores, artesanos y comerciantes libres cuya vida cotidiana ya no dependía del ciclo agrario del basileus micénico. La invención de la moneda acuñada en Lidia hacia el 620 a. C., y su rápida difusión por Jonia, transformó las relaciones de intercambio y abrió el problema abstracto de la equivalencia entre bienes cualitativamente distintos. La sociedad se estratificaba en aristocracias terratenientes (los eupatridas), campesinos libres, artesanos, comerciantes y una masa considerable de esclavos, muchos de ellos capturados en incursiones o comprados a mercaderes tracios. Las mujeres vivían recluidas en el gineceo, sin voz política, aunque las jonias gozaban de mayor movilidad que las áticas. La religión oficial era politeísta y ritual: los santuarios panhelénicos de Delfos y Olimpia articulaban la identidad griega, mientras cultos locales, misterios eleusinos y sabidurías mistéricas orientales convivían sin escándalo. La escritura alfabética, adaptada del fenicio hacia el siglo VIII a. C., permitió por primera vez fijar tanto contratos comerciales como poemas y tratados especulativos. Homero y Hesíodo eran ya patrimonio compartido; el hexámetro y la genealogía divina constituían el horizonte imaginario común.
Contexto político
El mundo griego de este siglo es un mosaico de póleis independientes en competencia, no una unidad política. Jonia queda bajo influencia lidia hasta la caída de Sardes en 546 a. C., cuando Ciro II el Grande la incorpora al Imperio persa aqueménida; las ciudades jonias conservarán autonomía interna bajo tiranos filopersas, pero pagarán tributo hasta la revuelta jonia de 499 a. C. En la Grecia continental, Esparta consolida su régimen dual con la constitución licurguea y somete a Mesenia; Corinto y Egina disputan el comercio del Egeo; Atenas transita del gobierno aristocrático al arcontado, se sacude con las reformas de Solón hacia 594 a. C., cae bajo la tiranía de Pisístrato (546-528 a. C.) y prepara con las reformas de Clístenes en 508 a. C. la democracia. En el occidente griego, las colonias de la Magna Grecia y Sicilia experimentan sus propios regímenes tiránicos y sus propias tradiciones filosóficas. Fuera del mundo griego, Egipto vive bajo la dinastía saíta antes de caer ante Cambises en 525 a. C.; Babilonia asiste al esplendor caldeo de Nabucodonosor II y luego al Imperio persa; los persas edifican Persépolis; Roma es todavía una monarquía etrusca menor. Sobre el fondo se yergue el poder aqueménida, la primera estructura imperial verdaderamente universalista de la historia antigua, que fija el marco geopolítico dentro del cual pensarán los primeros filósofos.
Contexto científico y técnico
La astronomía y la matemática babilonias, con siglos de observaciones planetarias, cálculos de eclipses y álgebra numérica, se filtran a Jonia por vía de comerciantes y viajeros. Tales de Mileto habría predicho el eclipse solar del 28 de mayo del 585 a. C. Los egipcios aportan geometría práctica para la reconstrucción de linderos tras las crecidas del Nilo y conocimientos médicos codificados en papiros como el Edwin Smith. La navegación jónica desarrolla técnicas de cabotaje, orientación por estrellas y cartografía embrionaria: Anaximandro habría dibujado el primer mapa del mundo conocido. Las herramientas de hierro se generalizan; la metalurgia del bronce cede terreno. Aparecen relojes de sol (gnómones), calendarios lunisolares, primeras acuñaciones monetarias en electrum. La medicina sigue siendo cúltica en muchos santuarios, pero comienza a desprenderse en la escuela crotoniata influida por Alcmeón. La escritura alfabética facilita compilar catálogos, listas y relaciones causales que anteceden al tratado en prosa. Todavía no hay lo que llamaríamos ciencia experimental, pero sí una observación sistemática del cielo y de los cuerpos, y una primera confianza en que la naturaleza tiene un orden inteligible sin necesidad de recurrir a los mitos.
Pensamiento predominante
La pregunta jónica es la pregunta por el arché: cuál es el principio único del que todas las cosas proceden y al que retornan. La ruptura consiste en formularla sin invocar a los dioses homéricos. Tales responde que todo es agua; Anaximandro postula un ápeiron indefinido del que se separan los opuestos; Anaxímenes propone el aire que por condensación y rarefacción produce cuanto existe. Esta tríada milesia funda lo que la tradición posterior llamará physiología, el discurso racional sobre la phýsis, la naturaleza como totalidad que se despliega según leyes internas. No hay aún separación entre filosofía, ciencia y cosmología: los presocráticos jónicos son a la vez astrónomos, ingenieros, meteorólogos, geógrafos y metafísicos incipientes. Su racionalismo es cosmológico, no antropológico: la pregunta por el hombre, por la política o por el bien vendrá después, con la generación axial. Junto a los milesios, en las mismas décadas, Jenófanes de Colofón lanza una crítica devastadora al antropomorfismo religioso (“si los bueyes pintaran dioses, los pintarían con forma de buey”) y Pitágoras funda en Crotona una comunidad ético-matemática donde el número se propone como principio del cosmos y la transmigración de las almas orienta una vida ritualmente disciplinada. El horizonte intelectual dominante da todavía por sentada la existencia de un cosmos ordenado (kósmos), la posibilidad de conocerlo por la palabra (logos) y la superioridad de la vida contemplativa sobre la crédula. Se cuestionan los mitos, la autoridad del poeta, la vigencia del culto tradicional. Se abre, sin saberlo, una civilización nueva.
Eventos clave
- c. 650 a. C.: Primeras acuñaciones monetarias en Lidia.
- c. 620 a. C.: Reformas de Dracón en Atenas.
- 594 a. C.: Reformas de Solón en Atenas.
- 585 a. C.: Eclipse solar predicho por Tales de Mileto.
- c. 570 a. C.: Pitágoras nace en Samos.
- 546 a. C.: Ciro II conquista Sardes; Jonia bajo dominio persa.
- c. 540 a. C.: Pitágoras funda su comunidad en Crotona.
- 528 a. C.: Muere Pisístrato de Atenas.
- 525 a. C.: Cambises conquista Egipto.
- 508 a. C.: Reformas de Clístenes; nace la democracia ateniense.
- 499 a. C.: Estalla la revuelta jonia contra Persia.
Pensadores centrales
Los milesios (Tales, Anaximandro, Anaxímenes), Pitágoras, Jenófanes y los pitagóricos tempranos operan aquí, pero solo Heráclito figura por ahora en el corpus.
Obras del período
- Sobre la naturaleza de Anaximandro (c. 560 a. C., fragmento único conservado).
- Sobre la naturaleza de Anaxímenes (c. 540 a. C., perdida).
- Silloi de Jenófanes de Colofón (c. 530 a. C.).
- Sobre la naturaleza de Heráclito de Éfeso (c. 500 a. C.).
- Versos áureos atribuidos a Pitágoras y a la escuela pitagórica (siglo VI a. C.).
Rupturas y transiciones
La revuelta jonia de 499 a. C. y su brutal represión persa en 494 a. C., con la destrucción de Mileto, cierra materialmente la era milesia. La filosofía se desplaza al occidente griego, a la Magna Grecia y a Elea, donde Parménides levantará una ontología radicalmente distinta que pondrá en crisis todo el legado jonio. La era axial se inaugura: la pregunta por el arché natural cede su primacía a la pregunta por el ser, por la verdad y, más tarde, por el hombre. Del cosmos milesio, sin embargo, quedará para siempre la convicción de que la naturaleza es inteligible y que hay que buscar sus principios con la palabra, no con el sacrificio.