Panta rhei — “todo fluye” — es la fórmula que la tradición atribuye a Heráclito para resumir su ontología del devenir. Probablemente no es cita literal, pero condensa su pensamiento con precisión.
Los fragmentos originales que la fundamentan:
“No se puede entrar dos veces en el mismo río.” (frag. 91)
“En los mismos ríos entramos y no entramos; somos y no somos.” (frag. 49a)
Tesis:
El ser de las cosas es cambio. No hay sustancias estables; hay flujo permanente. Lo que llamamos “el río” es una configuración momentánea de agua que ya se está sustituyendo por otra. Todo lo demás — cuerpo, alma, mundo — es igual.
Aparente contradicción y su resolución:
Heráclito también dice que “todo es Uno” (hen panta) — el Logos, la razón común. La resolución: en el flujo hay ley. El fuego se transforma en aire, aire en agua, agua en tierra, tierra en fuego — pero según medidas exactas.
Opuesto a:
- Parménides — el ser es y no puede no ser. El devenir es ilusión.
- Este debate arranca toda la ontología occidental.
Herencia:
- Hegel — dialéctica como devenir productivo.
- Nietzsche — inocencia del devenir.
- Bergson — duración pura, flujo de la conciencia.
- Deleuze — filosofía del devenir contra la ontología de la sustancia.
- Filosofía del proceso (Whitehead).