Definición
El principio de razón suficiente (principium rationis sufficientis) constituye, junto con el principio de contradicción, una de las dos grandes vigas maestras de la arquitectura metafísica de Gottfried Wilhelm Leibniz. Su formulación canónica aparece diseminada en múltiples obras y correspondencias: en la Monadología (1714), donde Leibniz afirma que ningún hecho puede ser verdadero o existente, ninguna enunciación verdadera, sin que haya una razón suficiente para que sea así y no de otro modo, aunque estas razones a menudo no puedan sernos conocidas; en los Principios de la naturaleza y de la gracia del mismo año; en el intercambio epistolar con Samuel Clarke que constituyó uno de los grandes debates filosóficos del siglo XVIII; y anteriormente en la Teodicea (1710). El principio afirma que nada es sin razón (nihil est sine ratione): todo lo que es, es porque hay algo que da cuenta de que sea y de que sea así en lugar de ser de otra manera. Leibniz distingue dos aplicaciones del principio. En el ámbito de las verdades necesarias o verdades de razón, cuya negación es contradictoria y que valen en todos los mundos posibles, la razón suficiente coincide con la mera consistencia lógica formalizable por el análisis descomponente del predicado en el sujeto. En el ámbito de las verdades contingentes o verdades de hecho, cuya negación es posible sin contradicción y que caracterizan a los seres del mundo actualmente creado, la razón suficiente no puede resolverse en un análisis finito porque el análisis del predicado en el sujeto requeriría descomponer las series infinitas de causas y efectos que atraviesan el universo entero; en ese caso la razón suficiente reside en última instancia en la elección divina del mejor mundo posible, guiada por el principio del mejor. El principio tiene consecuencias mayores: fundamenta la crítica leibniziana al espacio y al tiempo absolutos newtonianos, al vacío atomista, al indiferentismo escolástico y a la libertad de indiferencia. Kant, Schopenhauer, Nietzsche y Heidegger en Der Satz vom Grund (1957) sometieron el principio a interpretaciones sucesivas de enorme calado filosófico.