Definición
El sintagma das sprechende Denken, castellanizado como pensar hablando o pensamiento hablante, es una de las formulaciones centrales del nuevo pensamiento (neues Denken) que Franz Rosenzweig despliega en La estrella de la redención (1921) y explicita metodológicamente en el ensayo Das neue Denken (1925), presentado como carta abierta a los lectores de la obra mayor. Rosenzweig opone el pensamiento hablante al pensamiento pensante (das denkende Denken) de la tradición idealista alemana, culminante en Hegel, cuya crítica constituye el pórtico de La estrella. Mientras el pensamiento pensante opera monológicamente en el interior de la conciencia trascendental atemporal, produciendo un sistema completo que despliega necesariamente todos sus momentos desde una posición sin sujeto empírico ni interlocutor concreto, el pensamiento hablante se despliega en el tiempo real e irreversible del diálogo con un otro determinado, imprevisible en sus respuestas y capaz de introducir el acontecimiento en el curso mismo del pensar. El pensar hablante no puede saber de antemano cómo terminará el pensamiento, porque cada frase depende de la respuesta del otro; requiere paciencia, escucha, capacidad de sorpresa; asume la finitud del hablante, la contingencia de la ocasión y la textura carnal de la palabra pronunciada. Rosenzweig sitúa este método en una constelación filosófica que él llama nuevo pensamiento y que comparte con Franz Rosenstock-Huessy y con Martin Buber, y lo aplica en su lectura filosófica de la creación, la revelación y la redención como estructuras dialógicas fundamentales entre Dios, el mundo y el hombre. El pensar hablando funda la filosofía dialógica del siglo XX, resuena en la ética levinasiana del rostro y en la hermenéutica gadameriana del diálogo, y anticipa las críticas contemporáneas a la abstracción de la razón procedimental habermasiana desde una filosofía atenta a la temporalidad singular del encuentro concreto entre sujetos.