Definición
Lo mexicano designa el objeto filosófico de una empresa colectiva característica de la filosofía mexicana de mediados del siglo XX, articulada por el grupo Hiperión —integrado por Leopoldo Zea, Emilio Uranga, Jorge Portilla, Luis Villoro, Ricardo Guerra y otros— bajo la impronta pedagógica del filósofo español exiliado José Gaos y del proyecto encabezado por José Vasconcelos y Antonio Caso desde décadas anteriores. La contribución sistemática más importante a esta empresa es “Análisis del ser del mexicano” (1952) de Emilio Uranga (1921-1988), quien retoma el aparato conceptual heideggeriano de “Ser y tiempo” y de la fenomenología husserliana para elaborar una analítica existencial del modo de ser específico del sujeto mexicano. Lo mexicano no se entiende como esencialismo folclórico ni como determinación biológica racial, ni tampoco como mera identidad nacional étnica; se trata más bien de una analítica existencial situada que interroga las estructuras ontológicas de un modo particular de estar-en-el-mundo históricamente configurado. Uranga y el grupo Hiperión articulan las categorías descriptivas de esta analítica: la insuficiencia como condición ontológica primera del ser mexicano (frente a la sustancialidad autosuficiente del sujeto europeo moderno), la accidentalidad frente a la necesidad, la sensibilidad y la zozobra (nepantla) como forma existencial en la que el mexicano habita las tensiones entre mundos —indígena y europeo, colonial y moderno, tradicional y contemporáneo. Portilla, por su parte, en la “Fenomenología del relajo” (1966, póstuma), aporta un análisis de actitudes concretas que caracterizan al ser mexicano: el relajo como suspensión burlona del valor, el apretado como afectación seria del valor, el solemne como afirmación grave del mismo. La empresa filosófica de lo mexicano tuvo consecuencias importantes: fundó una filosofía específicamente latinoamericana capaz de producir categorías originales desde la propia circunstancia histórica; anticipó las reflexiones descoloniales posteriores sobre la subalternidad epistémica; y sentó las bases para la Filosofía de la Liberación de Enrique Dussel. Lo mexicano no es tanto un contenido cerrado como un programa abierto de interrogación filosófica de la propia condición histórica.