Definición
La identidad narrativa constituye una de las categorías más difundidas e influyentes de la hermenéutica del sí mismo elaborada por Paul Ricoeur, desarrollada especialmente en el tercer volumen de “Tiempo y narración” (Temps et récit, 1983-1985), en el estudio sexto de “Sí mismo como otro” (1990) y en el ensayo “L’identité narrative” (1991). Ricoeur la propone como mediación entre las dos formas de identidad personal previamente distinguidas: la mismidad (idem) del sustrato permanente y la ipseidad (ipse) del sujeto que responde por sí mismo en el tiempo. La tesis fundamental sostiene que el ser humano se comprende a sí mismo mediante los relatos que teje sobre su vida y que recibe de las tradiciones culturales en las que se inscribe. La identidad personal no es un dato prerreflexivo ni una sustancia fija sino una configuración narrativa siempre en proceso de refiguración, que integra en la unidad de una trama la heterogeneidad de los acontecimientos, las acciones, los proyectos y los cambios experimentados a lo largo del tiempo. Del mismo modo en que la novela integra en una trama coherente episodios diversos otorgándoles unidad significativa, la persona construye su identidad articulando narrativamente sus experiencias en una historia que ella misma cuenta y en la que se reconoce como el mismo protagonista pese a las transformaciones. La identidad narrativa está atravesada por la dialéctica entre la concordancia (la unidad de la trama que reúne los episodios) y la discordancia (los acontecimientos imprevisibles, los desvíos, las contingencias que perturban la unidad). Ricoeur inscribe esta noción en un marco más amplio que reúne fenomenología del tiempo (Agustín, Husserl, Heidegger), narratología (Aristóteles, formalismo ruso, estructuralismo), historiografía y teoría de la novela. La identidad narrativa se distingue por su carácter siempre inacabado y refigurable: el sujeto puede reescribir su historia asumiendo nuevas perspectivas, integrando la palabra ajena, aceptando dimensiones inconscientes. El concepto ha influido en la psicología narrativa, la terapia narrativa, la bioética y la teología contemporánea.