Definición
La experiencia (experience) constituye la categoría matricial de la filosofía pragmatista de John Dewey, elaborada de modo sistemático en obras como Experiencia y naturaleza (Experience and Nature, 1925), Experiencia y educación (Experience and Education, 1938) y El arte como experiencia (Art as Experience, 1934). Dewey, en polémica sostenida con la tradición filosófica moderna que había concebido la experiencia como recepción pasiva de impresiones sensibles por parte de un sujeto contemplativo separado del mundo (Locke, Hume, Kant), propone una comprensión radicalmente distinta y activa de la experiencia como interacción constitutiva entre organismo y ambiente en la que ambos polos se codeterminan y transforman mutuamente. La experiencia deweyana no es primariamente cognoscitiva sino existencial y práctica: designa el hacer, el sufrir, el habitar, el transformar y el ser transformado en la trama concreta de la vida cotidiana, y sólo secundariamente, en el momento reflexivo, se convierte en objeto de conocimiento articulado. Todo pensamiento surge de una experiencia problemática (una situación indeterminada en que el flujo habitual de la actividad encuentra obstáculos) y retorna a la experiencia mediante la acción transformadora que resuelve el problema y reordena provisionalmente el campo de posibilidades. La experiencia es histórica (cada sujeto arrastra el sedimento de sus experiencias pasadas como recurso interpretativo del presente), es continua (cada experiencia prepara y modifica las experiencias subsiguientes), es interactiva (nunca ocurre en el vacío sino siempre en una situación configurada por objetos, otros sujetos, instituciones y significados compartidos), y puede ser educativa o mis-educativa según amplíe o restrinja las posibilidades de experiencias posteriores. Esta reformulación tiene consecuencias radicales en pedagogía (la educación no es transmisión de contenidos externos sino cultivo de experiencias significativas que amplíen la capacidad reflexiva del sujeto), en estética (la obra de arte no es objeto contemplativo separado sino experiencia consumada que integra sensibilidad, emoción y significado en una totalidad estéticamente organizada), en política (la democracia es forma de vida experiencial y no meramente institución política) y en metafísica (el ser mismo se comprende como continuidad experiencial y no como sustancia estática). La categoría opera así como matriz unificadora de todo el pensamiento pragmatista deweyano.