Definición
La ecología de la mente constituye el proyecto epistemológico y ontológico central del pensamiento tardío de Gregory Bateson, expuesto de modo programático en la compilación de ensayos Pasos hacia una ecología de la mente (Steps to an Ecology of Mind, 1972) y radicalizado en su obra posterior Espíritu y naturaleza (Mind and Nature: A Necessary Unity, 1979). Bateson, en radical polémica con la tradición cartesiana que localizaba la mente como sustancia interior a un cráneo individual y separada del mundo material extenso, propone que los procesos mentales no son propiedad exclusiva de organismos individuales sino que se distribuyen en circuitos de información que atraviesan al organismo, al ambiente físico, a los otros organismos, a los artefactos técnicos y a los sistemas ecológicos que engloban a todos ellos. La unidad mínima de la mente no es el individuo sino el circuito completo mediante el cual una diferencia hace una diferencia produciendo modificaciones sistémicas: cuando un hachador corta un árbol, argumenta Bateson en un ejemplo clásico, el circuito mental no está sólo en el sistema nervioso del leñador sino que abarca la retina que percibe cada corte, los músculos que ajustan el siguiente golpe, el filo del hacha, la fibra del árbol y las modificaciones que la caída produce sobre el suelo, todos ellos elementos conectados por transformaciones de diferencias que se propagan circularmente. Esta reformulación tiene consecuencias radicales: rompe con el dualismo cartesiano al mostrar que mente y materia no son sustancias opuestas sino niveles descriptivos del mismo proceso; extiende la mentalidad a sistemas colectivos y ecosistémicos; funda una crítica epistemológica de la civilización occidental cuyos rasgos catastróficos (destrucción ambiental, alienación individualista, patologías comunicativas) Bateson atribuye precisamente a la epistemología equivocada que separa artificialmente al organismo de su ambiente; y anticipa desarrollos posteriores en cognición distribuida, ecología cognitiva, teoría de sistemas complejos y neurofenomenología. La ecología de la mente opera así como matriz de una sabiduría ecosistémica que Bateson consideraba condición de posibilidad de la supervivencia colectiva.