Definición
Los dos infinitos constituyen la imagen filosófica y antropológica central del fragmento de Blaise Pascal titulado en las ediciones canónicas de las Pensées (publicadas póstumamente en 1670) Disproportion de l’homme, y clasificado en la numeración de Lafuma como Laf. 199 y en la de Brunschvicg como Br. 72. Pascal, en la doble condición de matemático que había investigado profesionalmente el cálculo infinitesimal y la teoría de las series, y de apologista jansenista dedicado a persuadir al libertino de su condición miserable y grandiosa, elabora una meditación cosmológica y antropológica sobre la posición del ser humano en el universo abierto por la revolución científica del siglo XVII. La meditación arranca de la constatación de que el ser humano, si mira hacia lo inmenso, se descubre como punto imperceptible perdido en la vastedad del cosmos que las nuevas astronomías copernicana y galileana han desplegado sin límites conocidos: los cielos que la cosmología aristotélico-medieval concebía como esfera finita y jerárquicamente ordenada se han abierto en un espacio infinito silencioso cuyo silencio, escribe Pascal en otro fragmento célebre, le espanta. Pero si el ser humano mira ahora hacia lo minúsculo, si penetra en el interior del ácaro o del átomo con las lentes recién inventadas por la microscopía, descubre en cada partícula un universo entero, y en cada partícula de ese universo interior otro universo, en una progresión que no encuentra fondo ni límite inferior. El ser humano queda así ontológicamente suspendido entre dos abismos: infinitamente grande respecto de la nada infinitesimal, infinitamente pequeño respecto del todo inmenso. Esta doble desproporción tiene, para Pascal, consecuencias epistemológicas y espirituales de largo alcance: por un lado, revela la ridiculez de las pretensiones de la razón humana de comprender la naturaleza en su totalidad, porque el sujeto que investiga es él mismo un intermedio incapaz de asir los extremos; por otro lado, prepara el terreno para el argumento antropológico y religioso central de las Pensées, según el cual la grandeza y la miseria del ser humano son paradójicamente inseparables y sólo la fe cristiana ofrece una comprensión coherente de ambas. La imagen de los dos infinitos ha tenido eco en el existencialismo, en la fenomenología cosmológica de Merleau-Ponty y en la filosofía contemporánea de la ciencia.