Definición
Los cinco axiomas de la comunicación humana son los principios pragmáticos formulados por Paul Watzlawick, Janet Beavin y Don D. Jackson en Pragmatics of Human Communication / Teoría de la comunicación humana (1967), obra que sintetiza el trabajo del Mental Research Institute de Palo Alto y funda la teoría sistémica de la comunicación aplicada a la terapia familiar. El proyecto teórico consiste en desplazar el análisis de la comunicación desde el foco en el emisor individual y el contenido del mensaje —herencia de la teoría matemática de Shannon y Weaver— hacia el foco en las secuencias interaccionales entre participantes que se relacionan mediante intercambios. Los cinco axiomas son los siguientes. Primero, es imposible no comunicar: toda conducta en presencia de otro, incluidos el silencio y la inmovilidad, tiene valor de mensaje, porque no hay no-conducta y toda conducta comunica. Segundo, toda comunicación tiene un nivel de contenido y un nivel de relación, y este último clasifica al primero indicando cómo debe entenderse: quién se cree con derecho a decir qué, en qué tono y con qué autoridad frente al otro. Tercero, la naturaleza de una relación depende de la puntuación que los participantes hagan de las secuencias comunicativas: donde uno lee “hablo poco porque tú me atacas”, el otro puede leer “te ataco porque tú hablas poco”, y ese desacuerdo sobre la puntuación estabiliza los conflictos crónicos. Cuarto, la comunicación tiene modalidades digital y analógica: la digital refiere al lenguaje verbal articulado, con sintaxis precisa pero relaciones semánticas convencionales; la analógica refiere al lenguaje no verbal —posturas, gestos, tonos, distancias, silencios— que es más rico en información relacional pero ambiguo en referencia y negación. Quinto, todo intercambio comunicacional es simétrico o complementario, según se apoye en la igualdad o en la diferencia de los participantes. Los axiomas permiten reinterpretar los síntomas psicopatológicos como movimientos comunicacionales dentro de sistemas humanos, especialmente familiares, donde la puntuación disímil, el nivel de relación mal calibrado o las escaladas simétricas producen sufrimiento. La formulación es la base conceptual de la terapia breve estratégica y ha atravesado toda la teoría sistémica posterior.