La Alegoría de la caverna aparece en el libro VII de la República de Platón. Es la metáfora más citada de toda la filosofía occidental.
La escena:
Unos prisioneros están encadenados desde la infancia en el fondo de una caverna, mirando una pared. Detrás de ellos hay un fuego y, entre el fuego y ellos, un pasillo por donde pasan portadores con objetos. Los prisioneros solo ven las sombras que se proyectan en la pared frente a ellos. Toman esas sombras por la realidad.
Los cuatro momentos:
- Liberación. Un prisionero es liberado. Se le obliga a girarse: ve el fuego, luego los objetos que lo causan. Sufre.
- Ascenso. Sale de la caverna a la luz del sol. Al principio ciega. Poco a poco distingue reflejos, luego cosas, luego el sol mismo — la Idea del Bien.
- Contemplación. Ve el mundo verdadero. La luz que hace visibles todas las cosas.
- Descenso. Debe volver a la caverna a decirles a los otros lo que ha visto. Los prisioneros lo desprecian, lo insultan, lo matarían si pudieran.
Interpretación filosófica:
- Los prisioneros: la humanidad ordinaria.
- Las sombras: opinión, apariencia sensible.
- El mundo exterior: mundo inteligible de las Ideas.
- El sol: la Idea del Bien.
- El filósofo liberado: el que ha visto las Ideas.
- Su retorno obligado: deber político — el sabio debe gobernar.
Herencia:
- Toda la filosofía occidental es lectura o crítica de esta alegoría.
- Cine: Matrix, Truman Show, Platón: caverna.
- Ideología (Marx, Althusser): también estamos en cuevas de sombras.