Definición
El concepto de multidireccionalidad de la parcialidad (multidirectional partiality) es la piedra angular de la ética terapéutica del modelo contextual desarrollado por Ivan Boszormenyi-Nagy, en obras como Invisible Loyalties. Reciprocity in Intergenerational Family Therapy (1973), escrita junto con Geraldine Spark, y Between Give and Take. A Clinical Guide to Contextual Therapy (1986), coescrita con Barbara Krasner. La expresión desplaza deliberadamente la posición terapéutica clásica de la neutralidad, tal como la había defendido la primera Escuela de Milán, y sustituye la equidistancia por una parcialidad activa que, en lugar de silenciarse, se distribuye sucesivamente entre todos los miembros del sistema familiar, incluidos los ausentes, los muertos, los aún no nacidos y las generaciones futuras. El terapeuta contextual toma partido explícitamente por cada persona en su turno: se sitúa junto al hijo cuando este necesita ser reconocido, junto al padre cuando este merece que se restituya su lealtad filial invisible, junto a la madre cuando su contribución al balance familiar ha sido descartada, y así sucesivamente en una rotación deliberada. Este movimiento ético se apoya en el concepto contextual de justicia relacional, en la contabilidad del dar y recibir intergeneracional, y en el reconocimiento de las lealtades invisibles que atraviesan las historias familiares. La multidireccionalidad de la parcialidad no consiste en una técnica de simulación empática ni en un balance mecánico de tiempos concedidos a cada miembro, sino en un compromiso ontológico con el ser humano como sujeto merecedor, lo cual exige del terapeuta capacidad para sostener simultáneamente el reconocimiento de daños padecidos y la restitución de contribuciones olvidadas. La postura opera como corrección de la neutralidad clásica y del familismo pragmático estratégico, y ha sido incorporada por corrientes narrativas y colaborativas contemporáneas.