Definición
El término monomito fue introducido por Joseph Campbell en The Hero with a Thousand Faces (1949), obra fundacional de la mitología comparada del siglo XX que Campbell tomó explícitamente de una expresión acuñada por James Joyce en Finnegans Wake (1939). El monomito designa una estructura narrativa profunda que Campbell postula como universal, subyacente a los relatos heroicos de las tradiciones más diversas —homéricas, védicas, budistas, cristianas, artúricas, amerindias, del folclore africano y polinésico— y que él sintetiza en la fórmula tripartita de separación, iniciación y retorno, subdividida a su vez en diecisiete etapas canónicas entre las que figuran la llamada a la aventura, el rechazo inicial, el encuentro con el mentor, el cruce del primer umbral, el vientre de la ballena, el camino de las pruebas, el encuentro con la diosa, la apoteosis, la última recompensa, la huida mágica, el maestro de dos mundos y la libertad para vivir. La construcción de Campbell se apoya explícitamente en la psicología analítica de Carl Gustav Jung y en la teoría del inconsciente colectivo poblado de arquetipos, en el ritualismo de Arnold van Gennep y sus ritos de paso, en la filología clásica y en la etnografía frazeriana. El monomito propone que el viaje del héroe no describe únicamente aventuras externas, sino una topografía simbólica del proceso de individuación psíquica: el héroe atraviesa la frontera de la conciencia ordinaria, se enfrenta a las sombras del inconsciente, se transforma mediante una muerte simbólica y regresa portando un don para la comunidad. La influencia del monomito ha desbordado los estudios académicos y ha permeado la teoría del guion cinematográfico contemporánea a través de manuales como los de Christopher Vogler y de la práctica narrativa de Hollywood, aunque la propuesta ha recibido críticas antropológicas y feministas por su universalismo y su sesgo androcéntrico.