Definición
La concepción del desarrollo como libertad constituye la propuesta ético-política central del economista y filósofo indio Amartya Sen (1933-), formulada sistemáticamente en su obra “Desarrollo y libertad” (Development as Freedom, 1999), publicada tras la concesión del Premio Nobel de Economía en 1998, y elaborada en trabajos anteriores como “Sobre ética y economía” (1987), “Elección colectiva y bienestar social” (Collective Choice and Social Welfare, 1970) y “Nuevo examen de la desigualdad” (Inequality Reexamined, 1992). Sen propone reformular radicalmente el concepto de desarrollo, tradicionalmente medido por indicadores agregados como el producto interior bruto, el ingreso per cápita o la industrialización, para redefinirlo como el proceso de expansión de las libertades reales que las personas disfrutan. El fin último del desarrollo no es el crecimiento económico como tal, sino la ampliación de las capacidades (capabilities) efectivas de las personas para llevar el tipo de vida que tienen razones para valorar. El crecimiento económico puede ser instrumentalmente útil para ampliar libertades, pero no constituye su medida ni su fin. La libertad, en el análisis seniano, tiene dimensiones múltiples que se entrelazan y refuerzan mutuamente: libertades políticas (participación democrática, disenso, libertad de expresión), servicios económicos (acceso a oportunidades productivas, mercados libres regulados), oportunidades sociales (educación, salud), garantías de transparencia (confianza institucional, lucha contra la corrupción) y seguridad protectora (protección social, redes ante catástrofes). Sen documenta con estudios empíricos que las hambrunas no ocurren en países con democracia y prensa libre, incluso siendo pobres, porque la accountability política obliga a los gobiernos a reaccionar. La libertad instrumental y la libertad constitutiva se sostienen mutuamente: las libertades políticas ayudan a satisfacer las necesidades económicas, y las capacidades económicas realzan las libertades políticas. La categoría dialoga con la ética aristotélica de la eudaimonía y con el neoaristotelismo de Martha Nussbaum, con quien Sen desarrolló el enfoque de capacidades. Su influencia ha sido decisiva en los Informes de Desarrollo Humano del PNUD desde 1990 y en la elaboración del Índice de Desarrollo Humano como alternativa al PIB.