Definición operativa
El lector activo — o “lector cómplice” — es la categoría con la que Cortázar formula en Rayuela (1963) una idea que la teoría literaria académica desarrollará después bajo el nombre de reader-response criticism (Iser, Jauss, Fish).
El lector no consume la obra: la coproduce. Sin su acto, la novela no existe.
Rayuela materializa esta idea:
- Se puede leer en orden convencional (capítulos 1-56).
- O saltando según el “tablero de dirección” (73, 1, 2, 116, 3, 84…).
- Los capítulos “prescindibles” (57-155) son opcionales.
- El lector elige qué novela leer.
Formulación problemática:
Cortázar distinguió “lector-hembra” (pasivo, consume, no piensa) de “lector-macho” (activo, coautor, exige). La formulación es sexista y él mismo lo criticó después (“hoy no lo diría así”). Pero la distinción conceptual — pasivo vs coproductor — sobrevive.
Herencia:
- Wolfgang Iser — el acto de leer (fenomenología de la lectura).
- Umberto Eco — obra abierta (1962, coincide con Cortázar).
- Barthes — muerte del autor, texto plural.
- Cultura hipertextual, videojuegos narrativos, novela interactiva.