Definición
El lattice preespacial constituye uno de los conceptos centrales de la teoría syntérgica desarrollada por el neurofisiólogo y psicólogo mexicano Jacobo Grinberg-Zylberbaum (1946-1994), articulada en obras como “La construcción de la realidad” (1979), “El cerebro consciente” (1988) y en múltiples artículos experimentales publicados en revistas de psicofisiología y neurociencia durante la década de 1980. Grinberg, formado en la UNAM y en la Universidad de Nueva York, y creador del Instituto Nacional para el Estudio de la Conciencia (INPEC), propuso a partir de sus experimentos sobre potenciales evocados y correlaciones cerebrales a distancia una teoría ambiciosa sobre la naturaleza de la conciencia que combinaba neurofisiología, física cuántica y experiencia contemplativa. El lattice preespacial designa una malla o retícula energético-informacional postulada como sustrato fundamental de la realidad, anterior lógicamente al espacio-tiempo tal como lo experimentamos ordinariamente y a la separación aparente entre objetos, sujetos y fenómenos. En la teoría grinbergiana, esta malla contiene la información total del universo en forma potencial no localizada, y el cerebro humano funciona como un sistema que interactúa con el lattice, decodificando aspectos parciales de su información para constituir la experiencia consciente. La conciencia no surgiría entonces primariamente en el cerebro sino en la interacción cerebro-lattice: el cerebro sería más una interfaz o filtro que un productor autónomo de conciencia. La teoría syntérgica incorpora la noción de campos de conciencia (campos syntérgicos) que se estructuran a distintos niveles de coherencia, y postula que estados alterados de conciencia, meditación profunda, sincronizaciones cerebrales entre sujetos aislados —que Grinberg reportó haber medido experimentalmente— constituyen manifestaciones de acoplamientos más profundos con el lattice. Aunque la teoría syntérgica ha sido objeto de crítica desde la neurociencia académica ortodoxa por su carácter especulativo y por dificultades en la replicación de algunos experimentos, la obra de Grinberg mantiene interés en debates contemporáneos sobre correlatos cuánticos de la conciencia (Penrose, Hameroff) y sobre epistemologías no dualistas. Su desaparición sin explicación en 1994 añadió una dimensión trágica a su legado.