Definición
La formación de impresiones (impression formation) es la línea de investigación experimental que Solomon E. Asch inaugura en el artículo Forming Impressions of Personality publicado en el Journal of Abnormal and Social Psychology (1946), y que constituye una de las contribuciones fundacionales de la psicología social cognitiva y del enfoque gestáltico aplicado a la percepción interpersonal. Asch parte de un problema que la psicología social contemporánea había planteado en términos aditivos: si a un observador se le proporciona una lista de rasgos que describen a una persona desconocida, ¿cómo integra esas piezas de información en una impresión unitaria? La respuesta dominante en el ambiente conductista suponía un procesamiento aditivo o promediado, en el que cada rasgo contribuía independientemente a la impresión global. Asch demuestra experimentalmente que esta hipótesis es falsa: los rasgos no funcionan como elementos independientes sumables, sino como componentes que se reorganizan mutuamente en una configuración holística en la que cada rasgo modifica el sentido de los demás. Su experimento clásico presenta a dos grupos de participantes listas de siete rasgos idénticas salvo por una palabra, “cálido” en una y “frío” en la otra, y muestra que este solo cambio transforma cualitativamente la impresión global de la persona descrita, produciendo evaluaciones significativamente distintas del resto de los rasgos y del conjunto de la personalidad. Asch distingue entre rasgos centrales, capaces de reorganizar la impresión global (cálido/frío, honesto/deshonesto), y rasgos periféricos, cuyas variaciones no alteran significativamente el conjunto (educado/descortés en el mismo contexto). El experimento demuestra además efectos de orden: la información temprana pesa más que la tardía (primacía), fenómeno que Asch interpreta como confirmación de la lectura gestáltica según la cual los primeros rasgos establecen el marco de sentido dentro del cual se integran los siguientes. Este programa de investigación funda la tradición cognitivista posterior sobre percepción de personas, sesgos de anclaje, efecto halo y estereotipos, y dialoga críticamente con los enfoques puramente aditivos que autores como Norman Anderson defendieron después en su teoría de la integración de la información. El trabajo de Asch anticipa además conceptualmente los desarrollos posteriores sobre esquemas cognitivos, categorización social y modelos duales de procesamiento.